Créditos para pymes no bancarizadas y repartidores de apps
Los bancos apuntan a la inclusión de clientes sin historial crediticio, como pequeñas firmas, monotributistas y proyectos de la economía social. Según el último informe del Banco Central (BCRA), los medios de pago electrónicos fueron los protagonistas de una ola de inclusión financiera que logró que unas 31 millones de personas cuenten con su propia […]

8 Nov, 2021

Los bancos apuntan a la inclusión de clientes sin historial crediticio, como pequeñas firmas, monotributistas y proyectos de la economía social.

Según el último informe del Banco Central (BCRA), los medios de pago electrónicos fueron los protagonistas de una ola de inclusión financiera que logró que unas 31 millones de personas cuenten con su propia cuenta bancaria. Y, si bien la pandemia constituyó un hito, lo cierto es que las dificultades para acceder al financiamiento aún persisten.

Con esa meta en el horizonte, el sector bancario se las ingenió para responder a las necesidades de la población. Para ampliar el mercado, las entidades ofrecen una cartera de productos con requisitos más flexibles, apuntan a segmentos no bancarizados como las pymes, los repartidores de apps o los cooperativistas de la economía social.

Pymes

El Banco Galicia es una de las instituciones que buscó avanzar en la inclusión financiera, y tomó la iniciativa de modificar algunas de las restricciones que impedían a las pymes vincularse con la entidad. Según la octava encuesta de PwC Argentina, realizada en marzo, abril y mayo de 2021, quedó de manifiesto que este segmento sufrió una gran caída, concentrando sus preocupaciones en presión tributaria (89%), inflación (84%) y la volatilidad del tipo de cambio (64%).

Para dar respuesta a esos obstáculos, en lo concreto el Banco Galicia efectuó un cambio de criterios en aspectos como situaciones de deuda previsional y bajo score. Ello posibilitó que, hasta el momento, más de 2.100 pymes accedan a cuentas transaccionales, a un ritmo de 300 firmas por mes ingresadas sin historia crediticia, y se otorguen préstamos a más de 9.500 personas no bancarizadas por un monto superior a los 950 millones de pesos.

De esta manera, las pymes podrán acceder a una cuenta gratis durante un año y los servicios correspondientes que reciben los clientes, como el uso del home banking o el seguimiento de las operaciones por un oficial, entre otros beneficios.

Microcréditos para repartidores

Otro público que llamó la atención del sistema bancario es el de los repartidores de apps. En este caso, el Banco Santander y la plataforma Rappi lanzaron en conjunto un programa de inclusión social y financiera para que las personas de barrios populares puedan generar ingresos de forma inmediata, conectándose como usuarios en la app.

La iniciativa permite acreditar los pagos de las entregas en Santander y disfrutar del servicio de cuenta gratis. Además obtienen un reintegro si adhieren el pago de monotributo al débito automático a través de esta cuenta, entre otros beneficios en las compras de comercios adheridos.

Junto al acceso de una cuenta propia, este banco ofrece a los clientes un microcrédito destinado a la compra de una bicicleta o moto para realizar la actividad de delivery. También tendrán acompañamiento y facilidades para recibir educación en seguridad vial y el respectivo kit de elementos, como la caja transportadora de alimentos, chaleco reflectivo y casco.

Para obtener este financiamiento, es necesario ser mayor de 18 años, no registrar deudas en la Central de Deudores (Cendeu) a diciembre 2020, poseer DNI, inscripción en AFIP (o constancia de trámite) y contar con ingresos del titular o grupo familiar por un monto igual o mayor a 2.000 pesos.

Cooperativas

En los últimos años, la economía social y popular tuvo un fuerte crecimiento como salida laboral ante la falta de oferta de empleo formal. A fin de fortalecer este tipo de emprendimientos, el Banco Nación (BNA) presentó en el mes de octubre varias líneas de asistencia financiera destinadas a los proyectos de las organizaciones de la agricultura familiar, cooperativas y asociaciones de pequeños productores.

Según la mirada de las autoridades estatales, este tipo de unidades productivas revisten de “la importancia del campo para colaborar en resolver los problemas alimentarios de los sectores populares” y, por lo tanto, es preciso asistirlas con financiamiento específico.

Entre los productos anunciados, se presentó una línea para productores de la agricultura familiar, créditos para productores de alimentos frescos de RENSPA, líneas para inversión productiva, maquinarias nacionales y descuentos de cheques.

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