La de Maaiana Goldfarb, directora de Planeamiento del Grupo Gaman, no es una tarea simple: tiene que organizar el trabajo en un holding con cuatro verticales, y que no deja de diversificarse. “Trabajo en el grupo desde hace 16 años y, en lo que es el mercado de seguros, tengo 26 años de trayectoria, antes trabajaba en QBE. Soy actuaria, así que este es mi lugar natural”, resume. «Entré a Gaman cuando eran brókers y después me invitaron a formar parte de la Gerencia de Planeamiento, que era un área nueva que se conformaba. En ese momento, en la empresa éramos diez personas y era un desafío porque era un puesto que se creaba donde no iba a vender una sola póliza y donde, en verdad, Juan Manuel Manganaro, el fundador y presidente de Grupo Gaman, tuvo la visión de contratar a una actuaria para que planificara y avizorara el mediano y el largo plazo. Y, en ese momento, eso no era algo común», amplía.
“Pasé de una empresa multinacional a una empresa pyme, pero me gustó el cambio, el equipo, y me gustó Juan Manuel como líder. Claramente no me equivoqué. Es alguien distinto, que tiene una mirada empresaria y que genera equipos sumamente fieles, coordinados, empoderados. Otra característica puntual es que yo soy accionista en el 95 % de las 15 o 16 empresas que conforman el grupo. Este modelo es bastante cooperativista, muchos de los directores son socios de las empresas en los cuatro verticales que conforman el grupo”, comenta.
—¿Cuáles serían los cuatro verticales?
—Los verticales son seguros, con Gaman Broker Seguros; prevención, con EHS; gestión de riesgos salud, con Cuore Salud; y soluciones con NextStep Consultoría. En estos cuatro verticales siempre está puesto el foco en el productor asesor de seguros. La idea es ser asesores integrales de riesgo, no únicamente asesores de seguros. En una empresa confluyen muchísimas necesidades y es una ventaja tener al productor de seguros como un gran solucionador de temas que abarcan tanto la prevención como la salud ocupacional. Después tenemos toda una rama de soluciones que quizás sea un poco más variopinto, con una agencia de viajes y eventos y Next Step, que es una consultora con capacidad para hacer auditorías y de procesos de equipos. Los productores también están segmentados. Tenemos un grupo con el que trabajamos muy fuerte en el alineamiento con el grupo, a través de viajes y otros beneficios.
—¿Cuáles son los objetivos que te planteas para este año?
—El primer objetivo es esta ampliación, ir más a este edificio que es un edificio corporativo, implica un nuevo hito para nosotros, porque tiene un perfil diferente, mucho más comprometido con este nuevo traje que queremos tener. Tenemos un gran salón en el décimo piso que nos permitirá generar capacitaciones, eventos. Es una inversión grande que se ha hecho y queremos aprovecharla. También hay un nuevo desafío, que es generar convenios de reciprocidad con las compañías que utilizan nuestros servicios. Para nosotros es importante que una compañía preferente también use, por ejemplo, EHS para su higiene u otra de las empresas para algún viaje corporativo también. Es importante seguir generando el cambio cultural, que derrame en todos los valores y la visión que tenemos del negocio. Son los desafíos más importantes que tenemos. Y también este año tenemos dos nuevos embajadores, que son Luciana Aymar y Pupi Zanetti. Ahí también hubo una apuesta grande en lo que es comunicar lo que hacemos.
—¿Cuál dirías que es la característica distintiva del Grupo Gaman?
—Somos una empresa muy meritocrática. Siempre tenemos que estar preparados y ser previsores. Está embebido en el nombre. Gaman es un término japonés que significa “reponerse ante la adversidad con paciencia”. Ser resilientes. El éxito es efímero, pero el talento perdura. Para seguir expandiéndonos tenemos que ser comercialmente sagaces y austeros con los costos.

