En el informe Radiografía de la gestión del desempeño, la consultora AO Consulting, salió a preguntar a los dueños y líderes de 251 empresas (49,8 % pymes y el 50,2 % grandes compañías) cómo controlaban la eficiencia de sus empleados. En el segmento pyme, más de la mitad aseguró que lo realizaba de manera manual.
“La gestión del desempeño es una de las prácticas más estratégicas y, al mismo tiempo, más desafiantes dentro de la gestión de personas, porque es el lugar donde confluyen temas como talento, cultura y liderazgo”, destacó Luis María Cravino, director de AO Consulting y responsable del estudio.
La encuesta incluyó 19 preguntas sobre todas las etapas del proceso de evaluación. Entre sus conclusiones, los consultores destacaron que todavía abundan los objetivos mal definidos, el escaso tiempo para acordarlos, la ausencia de sistemas de reconocimiento y la tendencia a que las conversaciones sobre desempeño se reduzcan a instancias meramente formales. También se observó que la mayoría de las organizaciones realiza solo una o dos evaluaciones por año, lo que limita la continuidad y la posibilidad de sostener un aprendizaje constante.
El estudio incluyó un ránking de softwares de administración de desempeño. Entre las grandes compañías, el primer puesto lo obtuvo Success Factors. En el segmento pymes, el software Naaloo encabezó el listado.
Agilizar procesos
Solo el 46 % de las pymes consultadas contestó utilizar algún sistema informático para la administración de desempeño. “Nuestra misión es contribuir a ampliar esa base, simplificando la gestión sin quitarle la potencia que necesita para mejorar resultados”, afirmó Francisco Costa, CEO de Naaloo, plataforma que permite integrar objetivos y competencias, fijar escalas claras de evaluación, revisar la calidad de los objetivos, realizar autoevaluaciones, calibraciones, y generar reportes accionables. “Todo esto con un nivel de usabilidad que acorta la curva de adopción y reduce la resistencia al cambio. En un plazo tan breve como cuatro semanas, una pyme puede pasar de administrar planillas a ejecutar un ciclo completo de evaluación digitalizada”, explicó el CEO.
Costa destacó que el punto de partida es “acompañar a las organizaciones que aún no digitalizaron el proceso y ayudarlas a transformar planillas aisladas en ciclos visibles, simples y alineados con el negocio”.
Los consultores advirtieron que la dependencia de herramientas manuales dificulta el seguimiento, reduce la trazabilidad y limita la posibilidad de construir datos útiles para la toma de decisiones. Frente a esa realidad el proceso no puede funcionar en automático. Necesita una cultura que lo respalde, liderazgo activo y herramientas que permitan sistematizar sin burocratizar.

