Leandro Mora Alfonsín: “La demanda global de servicios basados en el conocimiento es prácticamente infinita”
El director ejecutivo de Argencon comparte su opinión sobre la actualidad de la economía del conocimiento en el país.

3 Ago, 2026
En menos de 30 años la economía del conocimiento se convirtió en el tercer complejo exportador y en uno de los sectores más dinámicos de la Argentina. “Haber superado por primera vez los 10.000 millones de dólares en exportaciones demuestra que el país puede competir globalmente a partir del talento, la innovación y los servicios de alto valor agregado”, destacó Leandro Mora Alfonsín, director ejecutivo de Argencon, la primera entidad del país que nuclea a empresas prestadoras de servicios de todos los verticales de la economía del conocimiento.
«El contexto internacional abre una oportunidad inédita. La expansión de la inteligencia artificial está impulsando la demanda de software, análisis de datos, servicios profesionales y soluciones tecnológicas, segmentos donde Argentina ya cuenta con capacidades reconocidas», comienza comentando sobre la situación del sector.
Para Mora Alfonsín, «el desafío ahora es sostener la competitividad. Para seguir creciendo será necesario fortalecer la formación de talento, acelerar la adopción de nuevas tecnologías y generar condiciones que favorezcan la inversión y el desarrollo de infraestructura estratégica, como energía, conectividad y centros de datos».
«El talento argentino es uno de los principales factores que explican el posicionamiento internacional del sector. Buena parte de las inversiones recientes y de la expansión de centros de servicios globales en el país responden a la capacidad de nuestros profesionales para desarrollar servicios de media y alta complejidad», amplía Mora Alfonsín.
«Ese es uno de los principales diferenciales de la Argentina. Mientras otros mercados compiten principalmente a partir de servicios más estandarizados o de bajo valor agregado, nuestro país se especializa en proyectos que requieren conocimiento técnico, capacidad de adaptación e innovación y resolución de problemas complejos», aclara.
Y detalla que a eso se suman otras ventajas competitivas, como el mejor nivel de inglés de la región, la cercanía horaria con Estados Unidos (nuestro principal mercado) y una afinidad cultural que facilita el trabajo colaborativo con equipos internacionales.
¿Cómo ven el futuro?
—El potencial de crecimiento es enorme. La demanda global de servicios basados en el conocimiento es prácticamente infinita y continúa expandiéndose, impulsada por la digitalización de las empresas, la inteligencia artificial y la incorporación de tecnología en prácticamente todas las industrias. El desafío para la Argentina no es encontrar demanda, sino aumentar su participación en ese mercado. Hoy el país representa alrededor del 0,23% de las exportaciones mundiales de servicios basados en el conocimiento. Sin embargo, hace algunos años esa participación era cercana al 0,37%. Si lográramos recuperar ese nivel sobre el mercado global actual, las exportaciones del sector superarían los 15.000 millones de dólares anuales.
«La clave es seguir fortaleciendo el talento y los procesos de capacitación y reskilling para acompañar la transformación que está impulsando la inteligencia artificial. También será necesario recuperar competitividad, avanzar en infraestructura estratégica —energía, conectividad y centros de datos— y profundizar la inserción internacional para facilitar una mayor integración de las empresas argentinas en las cadenas globales de valor», considera.