Construir un banco más simple, más cercano y más conectado con el futuro
Por Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina

9 Jul, 2025

El año 2025 arrancó con señales claras de un cambio de ciclo. La salida del cepo para personas físicas, la nueva política cambiaria dentro de un esquema de bandas móviles y la continuidad en la baja de la inflación marcan el inicio de una etapa más previsible para la economía argentina. Es una oportunidad para volver a pensar a largo plazo, planificar, invertir y crecer. Desde Santander Argentina queremos estar a la altura de ese desafío, apoyando a las personas, a las empresas y al desarrollo productivo del país.

Hoy el sistema financiero argentino está sólido, líquido y bien capitalizado. Esta base nos permite volver a ser protagonistas en la expansión del crédito. En nuestro caso, el financiamiento al sector privado en pesos creció un 81% en términos reales desde abril del año pasado. Pero aún estamos lejos de los estándares regionales: el crédito representa apenas el 10% del PBI, frente al 50% o más en países vecinos. Por eso, en 2025 nuestro foco está puesto en tres frentes muy concretos: más vinculación con los clientes, más soluciones de valor y más eficiencia.

Estamos invirtiendo 500 millones de dólares en modernización tecnológica con un objetivo claro: consolidar un modelo de banco global digital con sucursales. Esto implica rediseñar procesos, simplificar la experiencia del usuario y personalizar la oferta de productos. Pero también significa mantener la cercanía: nuestras sucursales seguirán siendo espacios clave para el asesoramiento financiero, la atención especializada y la construcción de relaciones de confianza.

La inteligencia artificial ocupa un lugar central en esta transformación. Hoy ya la usamos para automatizar tareas administrativas, prevenir fraudes en tiempo real, sugerir productos acordes al perfil de cada cliente y mejorar la calidad de atención en todos nuestros canales. Pero el mayor valor está en su capacidad para anticipar: analizar datos, comprender patrones y ofrecernos la oportunidad de acercar soluciones antes de que el cliente las solicite.

En términos de productos, reactivamos las líneas de crédito en dólares para importadores y exportadores, con tasas competitivas a partir del 5% anual, y relanzamos el año pasado el préstamo hipotecario UVA, con una propuesta 100% digital. También acompañamos al agro, uno de los sectores más dinámicos del país, con herramientas como la plataforma Nera, que permite a los productores comprar insumos y acceder a financiamiento desde el celular, de forma ágil y transparente.

Las pymes también ocupan un lugar estratégico en nuestra visión. Hoy, más de 215.000 empresas trabajan con Santander. De ese universo, el 59% ya tiene cuentas en dólares activas, y en el último año el uso de fondos de inversión en moneda extranjera se multiplicó por 13. Estos datos reflejan no solo crecimiento, sino también una mayor sofisticación y formalización del segmento, lo que abre nuevas oportunidades para brindarles productos a medida.

En definitiva, creemos que el nuevo contexto macroeconómico empieza a ordenar las reglas del juego. Ahora es nuestro turno: transformar esa estabilidad incipiente en oportunidades reales y sostenibles para nuestros clientes. Nuestro compromiso es claro: ser un banco más simple, más cercano y más conectado con el futuro de la Argentina.