Con especial foco en el sector del carbono agropecuario y forestal, la Mesa Argentina de Carbono impulsa un plan que busca desbloquear entre 460 y 2.377 millones de dólares anuales en ingresos por la venta de créditos de carbono; y otros 2.200 millones de dólares a 2030 en inversiones para el desarrollo e implementación de proyectos de carbono.
La certificación de la captura y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero genera créditos de carbono que se comercializan a nivel nacional e internacional. Los compradores son, principalmente, empresas que buscan equilibrar su huella de carbono, ya sea para cumplir exigencias gubernamentales o por compromisos voluntarios. Un crédito de carbono representa una tonelada de CO₂eq capturada o reducida mediante acciones que incluyen la producción agropecuaria y forestal, la eficiencia energética, las energías renovables, el transporte y la gestión de residuos, entre otros.
“Hoy nuestro plan abarca, principalmente, al sector agropecuario y forestal, pero nuestro objetivo es claro: poder ampliar el plan a todos los sectores que participan o podrían participar en la generación de créditos de carbono. Desde energía e industria hasta transporte, todo lo que pueda traccionar el desarrollo del carbono como sector productivo.” expresó Juan Pedro Cano, coordinador de la Mesa, integrada por empresas y organismos de la sociedad civil.
Si en Argentina se generaran créditos de carbono en el 10% de las tierras agropecuarias y forestales del país, podría estimarse, preliminarmente, que su venta podría representar ingresos anuales por 460 millones de dólares.
“A diferencia de lo que ocurre con los países vecinos y de la región, en Argentina aún hay muchas incertidumbres para que sea atractiva y confiable la generación de créditos de carbono. Asimismo, los créditos de carbono argentinos tienen un canal de venta muy acotado, ya que por restricciones gubernamentales hoy solo es posible comercializar a través del mercado voluntario. Esto no solo hace que el crédito de carbono argentino se venda a precios un 80% más bajo que lo que se podría comercializar en mercados de cumplimiento, sino que restringe la posibilidad de desarrollar proyectos estratégicos y de alta escala por no ser viables con los precios del mercado voluntario” agregó.
Cómo es el plan de desarrollo
Argentina ha participado, desde 2005, en los mercados de carbono. Hasta el 2024, se han registrado poco más de 60 proyectos de carbono en total, con un mercado que no supera los diez millones de dólares. Esto es casi ínfimo si se compara con la situación a nivel global y regional. A nivel global, existen más de 12.000 proyectos de captura y reducción de emisiones certificados y registrados bajo estándares internacionales.
Por su parte, en Latinoamérica y durante los últimos cinco años se formularon el 22% de los créditos de carbono emitidos en todo el mundo, lo que la convierte en la segunda región proveedora de reducciones de emisiones certificadas, especialmente por parte de proyectos en Colombia, Brasil y México. Estos países, como recientemente Paraguay, cuentan con normativa vigente o en desarrollo para brindar seguridad jurídica para el desarrollo de proyectos de carbono.
El plan de desarrollo del sector carbono establece dos hitos principales para generar condiciones diferenciales para que el sector del carbono agropecuario y forestal se desarrolle en Argentina:
- Dar mayor seguridad jurídica a los créditos de carbono. Al no estar tipificado en las leyes, se debe dar certeza a la propiedad y a la naturaleza jurídica e impositiva de los créditos de carbono. Esto debe hacerse a través de una ley nacional para que sea aplicable en todo el país.
- Abrir canales de venta internacionales. Al permitir que los créditos de carbono argentinos se puedan comercializar en los mercados de cumplimiento internacionales, es posible lograr precios de venta 80% mayores. Para ello se deben generar acuerdos con países compradores de créditos de carbono, tal como ya lo han hecho otros países de la región.
Según las estimaciones y proyecciones hechas por la Mesa Argentina de Carbono, si en Argentina se generaran créditos de carbono en el 10% de las tierras agropecuarias y forestales del país, podría estimarse, preliminarmente, que su venta podría representar ingresos anuales por 460 millones de dólares. Si este cálculo se lleva al 30% de la superficie agropecuaria y forestal, representaría de 2.377 millones de dólares anuales. Estas estimaciones solo incluyen a los sectores agropecuario y forestal, si se incluye a los sectores de energía, industria y transporte, el flujo económico es aún mayor.
Además, se estima que podrían generarse más de 70.000 nuevos empleos directos e indirectos en viveros, monitoreo, manejo forestal, certificación y tecnologías asociadas.

