Empresas: a menor huella de carbono, mejor imagen corporativa
Las empresas ponen en marcha diversas estrategias que les ayudan a reducir su índice de emisión de gases contaminantes. La presión de los consumidores y los mercados son clave para adoptar estas iniciativas.

11 May, 2022

La medición de emisiones de gases de efecto invernadero ha dejado de ser una práctica excepcional para el sector privado en los últimos años. Existen múltiples beneficios detrás de la elaboración de una huella de carbono corporativa, herramienta mediante la cual una empresa estima las emisiones generadas en un periodo determinado. La huella se mide sobre todas las actividades que la empresa lleva a cabo: producción y transporte de productos, consumo de energía en las oficinas por electricidad, calefacción y el desecho de los residuos generados, entre otros rubros.

Conocer cuál es la huella de carbono ayuda a establecer medidas de mitigación y metas de reducción de emisiones lo que, a su vez, permite mejorar la posición de la empresa ante los consumidores y mercados cada vez más exigentes en términos ambientales.

De acuerdo con Bárbara Bradford, gerente corporativa de Sustentabilidad de Grupo Arcor, “la decisión de elaborar una huella de carbono no ha sido una razón aislada para nosotros, sino el resultado de una estrategia de largo alcance que venimos desarrollando para generar un impacto positivo en el planeta”. Sobre este tema, amplió: “La primera Política de sustentabilidad Arcor fue lanzada en 2010 y dio pie a diferentes iniciativas, como cuidar el agua; hacer un uso eficiente de la energía; abastecernos de materia prima de forma sustentable, entre otros”.

La estimación de gases de efecto invernadero se calcula multiplicando los datos de base de las actividades de la empresa por factores de emisión ya estandarizados. Se obtiene el total de emisiones de la compañía al sumar las emisiones de todas las actividades que se realizan.

“En el 2017 comenzamos a cuantificar las emisiones de carbono de la compañía, identificando las principales fuentes y oportunidades de reducción, y monitoreando su evolución. Esta información permitió construir la Estrategia de cambio climático de Grupo Arcor lanzada el año pasado, junto con su meta de reducción para el año 2030, y rutas de acción para alcanzarla”, agregó.

En la Argentina, aún no existe una normativa que obligue a las empresas a estimar y reportar su emisión de gases de efecto invernadero, por lo cual las exigencias de los mercados y los consumidores juegan un rol clave en la decisión detrás de la estimación.

Al respecto, Alexis Guirin, auditor de huella de carbono de SGS, comentó que en el país “no hay tanto interés en la elaboración de la huella de carbono en comparación con otros países de la región, como Perú en donde las empresas deben reportar sus emisiones anuales; por lo cual, las empresas deciden calcular las emisiones de la organización o de sus productos de forma voluntaria”.

Instrumentos de medición

Para realizar una huella de carbono de la organización, las compañías pueden utilizar el Estándar corporativo de contabilidad y reporte del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible y el Instituto de Recursos Mundiales, que es utilizado a nivel internacional por empresas como General Electric (GE), o a nivel nacional, como Grupo Arcor y Ledesma.

Este documento es una guía comprensible para realizar las estimaciones de gases de efecto invernadero, ya que establece la metodología y parámetros necesarios, y también para reportar los resultados obtenidos. De modo simplificado, la estimación de gases de efecto invernadero se calcula multiplicando los datos de base de las actividades de la empresa por factores de emisión ya estandarizados. Se obtiene el total de emisiones de la compañía al sumar las emisiones de todas las actividades que se realizan.

Según Arturo Blanco Massani, jefe de Medio Ambiente y Sustentabilidad de Ledesma, hace más de 14 años que la compañía estima sus gases de efecto invernadero, trabajando en conjunto con el Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CEADS): “En aquel entonces, realizar la estimación fue un pedido de algunos de nuestros clientes y hoy en día lo siguen pidiendo. Actualmente, también reportamos los resultados a través de nuestros informes de sostenibilidad”.

“Los principales desafíos para la estimación de emisiones se dieron a la hora de consolidar la información del transporte, debido a la atomización y distribución de las operaciones de la compañía.”

Bárbara Bradford, gerente corporativa de Sustentabilidad de Grupo Arcor.

Con respecto a la forma de realizar la estimación, Massani comentó: “Dado que Ledesma ya cuenta con una metodología normalizada que está en línea con el Estándar corporativo de contabilidad y reporte, la toma de datos primarios es sencilla y representativa, además que es replicable a través del tiempo y comparable con años anteriores. Luego de la recopilación de datos primarios, trabajamos en conjunto con una consultora para llegar al resultado final de emisiones”.

A su vez, la elaboración de una huella de carbono corporativa es un trabajo continuo que puede mejorarse año a año. Sobre su implementación en Arcor, Bradford comentó: “Desde 2017 consolidamos el balance de carbono de todo el Grupo, incluyendo las actividades productivas y del transporte, en materias primas y producto terminado. En 2019 se sumaron las emisiones producidas para la comercialización de los productos que requieren cadena de frío, y en 2020 las correspondientes a las actividades de los distribuidores exclusivos.”

“Los principales desafíos para la estimación de emisiones se dieron a la hora de consolidar la información del transporte, debido a la atomización y distribución de las operaciones de la compañía”, concluyó.

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