Mauricio Albanesse es subgerente general de Finanzas en el Banco Nación. Desde su posición cuenta cuál es la estrategia del banco para ofrecer herramientas de inversión a los clientes y obtener fondeo en el mercado de capitales.
A principios de mayo el BNA colocó deuda en el mercado local y logró una tasa de TAMAR 4,25% en la Clase 1; 5,50% en dólar MEP en la Clase 2 y, especialmente, UVA 5,25% en la Clase 3 destinada a financiar su línea de hipotecas para la vivienda.
“Hacía más de 30 años que el banco no salía al mercado de capitales. Somos, por lejos, el primer proveedor de créditos hipotecarios. Tenemos alrededor del 45% de la participación en el segmento y entendemos que la extensión en los plazos del fondeo es un tema que merece su solución en el tiempo. En general las hipotecas son a 20 o 30 años y la base de depósitos tradicional para los bancos es de 30 a 60 días. Así que nos decidimos por una clase de UVA, obviamente es un plazo corto, pero está previsto el rollover. Hablamos con los colocadores, hablamos con el mercado y tuvimos muy buena aceptación”, cuenta.
“Estamos muy contentos porque emitimos el equivalente a 370 millones de dólares, una de las emisiones más grandes en el mundo corporativo en el mercado local y la más grande entre los bancos. Al banco le sirve mucho reinsertarse en el mercado de capitales del que estaba algo distante. Sirve mostrar los números, la gestión, ser más transparente y, si se quiere, someterse al escrutinio. Es una mayor exigencia. Y puertas adentro nos pone la vara más alta», afirma.
—¿Cómo se integró la emisión?
—Del total de la emisión más del 50% se hizo en UVA, alrededor de 210 millones de dólares con una tasa de 5,25%, muy sostenible en el tiempo, lo cual excedió nuestras expectativas. Encaja muy bien para un primer paso. La otra clase fue Tamar, con 190.000 millones de pesos y la emisión en dólares fue acotada, de 30 millones de dólares, un monto que satisface algunos proyectos que tenemos en análisis.
—¿Están pensando salir al mercado internacional?
—Creemos que hay una buena probabilidad de que salgamos al mercado internacional. Faltaría todavía que se asienten más tanto las tasas como la demanda de crédito de mediano y largo plazo.
—¿Cuáles son las herramientas que les ofrecen a los ahorristas para colocar su dinero?
—El banco siempre ha puesto a disposición los productos tradicionales transaccionales, de ahorro e inversión, como las cajas de ahorro, las cuentas corrientes y los plazos fijos. El año pasado lanzamos una cuenta remunerada para aquellos clientes que cobran sus haberes o sus jubilaciones en BNA, algo que fue bastante disruptivo, lo brindaban como alternativa mayormente algunas billeteras virtuales. No hay muchos bancos que lo tengan y tuvimos muy buena recepción. También tenemos el plazo fijo en UVA, que si bien siempre estuvo vigente ahora lo que lanzamos es un producto donde la persona tiene la opción de ir cobrando los intereses hasta el vencimiento. Y hubo muy buena respuesta. En 40 días el stock pasó de cero a, aproximadamente, 130.000 millones de pesos. El anterior producto de UVA, que ya está diversificado en todo el sistema, tiene 190.000 millones de pesos, es decir que este nuevo producto casi llegó al 60% del stock.
—¿Están trabajando en otro tipo de propuestas para los ahorristas?
—Estamos trabajando en propuestas disruptivas o innovadoras. El banco en los próximos 60 días va a poner a disposición de toda su clientela (pymes, personas, familias o grandes empresas) la posibilidad de comprar desde la billetera digital un bono soberano, un CEDEAR o suscribir un fondo común de inversión con rescate inmediato 24/7. Sabemos que la gente ya hace tiempo que está más abierta y más propensa a utilizar este tipo de herramientas que le dan liquidez y algún tipo de rentabilidad. Entendemos que es muy saludable, tanto para nuestro cliente como para nosotros.

