Mauricio Albanesse: “Los canales digitales no ha tenido un impacto negativo sobre los bancos»
El Banco Nación sostiene que los fondos continúan dentro del sistema financiero y destaca el rol de los bancos para transformar ahorro en crédito productivo.

24 Abr, 2026

El crecimiento de las billeteras virtuales refleja más una transformación en la forma en que los usuarios administran su dinero que una salida de depósitos del sistema bancario. Mauricio Albanesse, subgerente general de Finanzas de Banco de la Nación Argentina, se refirió a la competencia entre bancos y plataformas fintech por los fondos de los clientes.

—¿Les preocupa que haya una migración de depósitos desde las cuentas bancarias tradicionales a las billeteras virtuales?

—La evolución de los medios de pago digitales y de las plataformas de gestión financiera es un proceso que el sistema financiero viene observando desde hace varios años. En ese marco, más que una salida de depósitos del sistema, lo que se observa es, principalmente, una reconfiguración en la forma en que los usuarios administran su liquidez y sus medios de pago.
En muchos casos, los fondos que transitan por estas plataformas permanecen dentro del sistema financiero, ya sea como depósitos a la vista o como inversiones de muy corto plazo, principalmente a través de fondos comunes de inversión de tipo money market. El año pasado, por ejemplo, se ha desarrollado en Banco Nación la remuneración automática para cuentas sueldo y jubilaciones, que acredita intereses diarios sobre el saldo. Este atributo, tan ponderado por los clientes en las billeteras virtuales, forma parte de la propuesta de valor de nuestro banco.
Desde el punto de vista de los bancos —y particularmente del Banco Nación— la ventaja competitiva estructural radica en la capacidad de canalizar ahorro hacia financiamiento productivo.

—¿En qué medida puede afectar la cartera de créditos del banco esta migración?

—Hasta el momento, la evolución de los canales digitales no ha tenido un impacto negativo sobre la capacidad del sistema bancario para expandir el crédito. Los bancos continúan cumpliendo un rol central en el proceso de intermediación financiera, ya que transforman ahorro en financiamiento para la economía real. Este proceso se ha visto particularmente impulsado desde 2024 con el relanzamiento de las líneas de crédito hipotecario, en un escenario macroeconómico caracterizado por la desaceleración de la inflación.

—¿Qué estrategias tendrá el banco en 2026 para seguir captando depósitos?

—El banco continuará trabajando sobre tres ejes estratégicos claramente diferenciados. En primer lugar, el eje financiero, desde el cual buscamos mantener una oferta competitiva de instrumentos de ahorro y ampliar la variedad de productos y plazos disponibles. En segundo lugar, el eje tecnológico y de canales, desde el cual queremos profundizar el proceso de modernización digital mediante la incorporación de nuevas funcionalidades que permitan operar pagos, transferencias, ahorro e inversiones de manera simple e integrada. En tercer lugar, el eje de relación financiera con el cliente, para fortalecer el vínculo integral con personas y empresas.

—¿Qué proyecciones tienen sobre su cuota de mercado en los próximos meses?

—En los últimos meses el Banco ha alcanzado un récord histórico de participación de mercado, lo que refleja un posicionamiento sólido y un liderazgo indiscutido dentro del sistema financiero. El objetivo hacia adelante es mantener y consolidar ese posicionamiento, con el fin de fortalecer la presencia del banco en los distintos segmentos del sistema financiero.

—¿Cómo evalúa que se haya dejado de lado, en la reforma laboral, la habilitación para que fintech gestionen cuentas sueldo?

—La exclusión de ese punto de la reforma laboral puede interpretarse como la decisión de preservar el esquema vigente de intermediación financiera. Las cuentas sueldo cumplen un rol relevante dentro del sistema financiero, dado que constituyen uno de los principales vínculos entre las personas y las entidades financieras. Desde una perspectiva sistémica, el objetivo central es preservar un esquema de intermediación financiera sólido, que permita
canalizar el ahorro hacia el financiamiento de la economía real de manera estable y sostenible en el tiempo.