El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires presentó el Sistema Digital de Certificación de Firmas. Es una herramienta por la cual los escribanos pueden certificar firmas a distancia, a través de una videollamdada y con un software que cumple los estándares internacionales de seguridad.
El sistema garantiza que la comunicación se lleva a cabo de manera encriptada, y el escribano puede certificar el proceso con validación biométrica de identidad conectada con el Registro Nacional de las Personas (RENAPER). De esa manera permite la resolución de trámites a distancia, entre ellos, muchos acuerdos económicos.
El presidente de la institución, Carlos Allende aclaró que es un sistema optativo, pero que permite ofrecer inmediatez a muchos trámites. Afirmó: «Garantiza no sólo la inalterabilidad del documento, sino también la certeza de la firma, de la fecha, la legitimación de la personería y una validación de identidad similar a la presencial».
Por el momento sólo funciona para instrumentos privados, como boletos de compraventa o contratos de alquiler. No obstante, ante el cierre de actividades de muchas áreas de la economía, la firma a distancia ofrece una solución cuando no es posible encontrarse de manera presencial ante el escribano.
Además, hace unas semanas, el Consejo de la Magistratura de la Ciudad también dio el aval para avanzar con este instrumento en lo atinente a procesos judiciales en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el Colegio remarcaron el aspecto jurídico de que el valor de la firma ológrafa digitalizada es similar al del soporte en papel. Y que la certificación de una firma digitalizada por parte de un escribano otorga certeza y seguridad jurídicas a la firma y al documento.

