Sancor Seguros fue elegida nuevamente en los primeros lugares del ranking que otorga los premios Prestigio Seguros. Su CEO, Alejandro Simón, que el año pasado fue votado como el ejecutivo destacado entre sus pares, en esta 22ª edición fue el encargado de entregar la estatuilla a los nuevos ganadores. Y en diálogo con NBS, explicó cuáles son las razones que sustentan la constancia de Sancor Seguros entre las compañías más destacadas.
“Creo que esto es fruto del trabajo en equipo, de convicciones sólidas de un ADN que se fue gestando a lo largo de nuestros 80 años de historia. Somos 3.500 personas en un grupo diversificado, en el que, si bien nuestro negocio principal es la aseguradora que nos dio vida, hoy tenemos una empresa de medicina prepaga, un banco y una red de entidades aseguradoras en el exterior. Tratamos de armonizar la tradición con la vanguardia tecnológica, como la inteligencia artificial, para dar el mejor servicio a nuestros clientes”, responde Simón.
—¿Cómo evalúa este año para la empresa y para la industria aseguradora en la Argentina?
—Nos fue muy bien, más allá de que venimos trabajando desde hace muchos años en estrategias y tecnologías que está generando resultados, y de que se dio una situación de coyuntura que impactó favorablemente, que tiene que ver con la estabilidad macroeconómica y la reducción de la inflación. El contexto que vivimos previo a la estabilización fue la peor de las pesadillas, con primas que se deshacían cuando uno las cobraba.
—En el encuentro realizado por el Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Seguro (CIDES), usted resaltó el rol del seguro para impulsar el crecimiento de la economía. ¿Qué falta para que el sector despegue?
—Es necesario que las expectativas se materialicen. El ministro Caputo habló de algunas reformas puntuales y más sencillas de ponerse operativas, como la de ampliar fuerte las deducciones de ganancias para impulsar los seguros con ahorro de vida y retiro, hasta reconvertir recursos que los empleadores dedican a los aportes patronales a la constitución de fondos de cese. Esto último requiere reformas laborales y tributarias que se tienen que dar.
—¿En qué punto se avanza en este sentido a nivel legislativo y ejecutivo?
—Creo que hoy estamos en un momento inigualable para que eso ocurra pero, por lo que ha trascendido, se irá trabajando en una segunda fase, luego de una primera etapa de sesiones extraordinarias en el Congreso. Según comentó el ministro, los cambios impositivos van a ir más por goteo que en una gran macrorreforma, pero deseo que se aprueben con la mayor cantidad de votos posibles para que sean duraderas. El problema de la Argentina es que un Gobierno va en contra del anterior, y entonces terminamos siempre en el mismo lugar.
—Y en relación a la litigiosidad, ¿esperan avances para cambiar la actual tendencia?
—En el fuero laboral no hay una valoración objetiva de la prueba, porque los peritos tienen vinculados sus honorarios al dictamen de la propia pericia, con lo que hay un sesgo a la exageración. Eso ha generado 130.000 nuevas causas contra las ART en un año, sobre un stock de 280.000 en todo el país, pero en el 91% de esos casos se demostró en las comisiones de la Secretaría de Trabajo que no había tales incapacidades o que no tenían relación con el trabajo.
—¿Cuáles son sus principales desafíos como CEO de la empresa de cara al 2026?
—A nivel personal, espero la cristalización de las reformas que se están hablando y la continuidad en la estabilización macro, no solo con la reducción de la inflación sino con la volatilidad de las tasas de interés, que fue algo muy complejo a lo largo de este año. También tenemos que mejorar la cultura aseguradora, hacer docencia financiera y trabajar más en cooperación en beneficio de toda la industria.

