La transparencia y las normas de compliance son una pieza central para la sostenibilidad y la expansión del sistema bancario a nivel global y local. Lo que empezó como una exigencia insoslayable de los organismos regulatorios, en los últimos años se fue transformando en una herramienta para construir confianza: lo central ya no es prevenir sanciones, sino anticipar riesgos.
“En los últimos años, el rol del área de Compliance cambió profundamente. Pasó de ser un equipo enfocado en diseñar políticas de ética e integridad, a convertirse en un socio estratégico del negocio, un verdadero trustee advisor. Hoy, el cumplimiento no solo garantiza la integridad regulatoria, sino que impulsa una cultura basada en la ética, la transparencia y la responsabilidad”, explica Adriana Moreyra, chief compliance officer (CCO) de Santander.
El cumplimiento es una herramienta para construir confianza, preservar la reputación y garantizar un desarrollo financiero responsable.
“En Santander Argentina promovemos una cultura transversal de riesgos y cumplimiento, donde todas las personas somos gestores del riesgo y garantes del comportamiento ético. Este enfoque nos permite anticipar riesgos, fortalecer la excelencia organizacional y acompañar la innovación, nos asegura un entorno de control sólido y sostenible«, detalla Moreyra. El cumplimiento es una herramienta para construir confianza, preservar la reputación y garantizar un desarrollo financiero responsable.
Impacto transversal
Por su parte, Cecilia Auferil, head of Complice en Galicia, indica: “En los últimos años, el rol de Compliance en los bancos argentinos atravesó una transformación profunda. Pasó de un enfoque normativo y centrado en la prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo a convertirse en una función estratégica, transversal y cercana al negocio. Hoy, Compliance no solo vela por el cumplimiento regulatorio, sino que impulsa la cultura de integridad y gestión de riesgos en todos los niveles de la organización”.
“En Galicia, el área se consolidó como socio estratégico. Participa en el diseño de productos, procesos y decisiones que impactan en la experiencia del cliente y la reputación de la entidad. Compliance es generador de cultura y confianza. Mediante la actualización de la matriz de riesgo, la gestión ética de terceros y la definición de políticas internas, su alcance es integral y su impacto es transversal”, resume Auferil.
Una herramienta para construir confianza
“La evolución del concepto de compliance en el sistema financiero argentino no ha sido lineal, sino evolutiva. El Banco Central de la República Argentina —más allá de algunas regulaciones que inciden en compliance— no ha establecido de modo taxativo el alcance de la función. Eso permite a cada entidad financiera modelar el alcance del rol. En mi visión, compliance dejó de ser un mecanismo de vigilancia y empezamos a entenderlo como una herramienta para construir confianza en la gestión de la entidad financiera”, dice Marcelo Casanovas, subgerente general del área de Asuntos Legales y Cumplimiento de Banco Provincia.
«El verdadero desafío no es cumplir la norma, es preservar y priorizar la ética en la forma de hacer negocios.” Marcelo Casanovas, Banco Provincia.
“Hoy, el compliance tiene que entender el ecosistema, anticipar riesgos emergentes, y dialogar con la innovación sin perder el eje ético. Lo que estamos viendo es una transformación profunda: el compliance no es un freno, es un acelerador. Hoy, el verdadero desafío no es cumplir la norma, es preservar y priorizar la ética en la forma de hacer negocios”, sostiene Casanovas.
Una mirada integral
“Hoy, Compliance no sólo vela porque el banco opere dentro del marco regulatorio, sino que aporta una mirada integral sobre riesgos, reputación, sostenibilidad y cultura de integridad”, sostiene Celeste Ibañez, chief legal & compliance officer (CLCO) de Grupo Supervielle. “Este cambio se dio en un entorno de creciente complejidad regulatoria y constante innovación, que ampliaron las exigencias en materia de transparencia, protección del consumidor, ciberseguridad y sostenibilidad. Paralelamente, los equipos de Compliance se especializaron, obtuvieron nuevas capacidades, se convirtieron en equipos interdisciplinarios y ganaron autonomía, participando activamente en la toma de decisiones”, agregó.
La tecnología fue un factor decisivo: las herramientas de analítica, automatización y monitoreo permiten anticipar desvíos, reducir tareas manuales y liberar tiempo para acompañar al negocio en la búsqueda de soluciones seguras e innovadoras. Lejos de ser un área de soporte, el banco posicionó a Compliance como un aliado estratégico que impulsa el crecimiento del negocio con responsabilidad, porque aporta valor al definir procesos caros, anticipa riesgos y asegura que cada innovación o producto se desarrolle sobre bases éticas y sólidas”, señala Ibañez.
Gestión del riesgo
Beatriz Francia es directora de Control Interno y Cumplimiento de BBVA. “En los últimos años, el rol ha pasado de evitar incumplimientos a gestionar el riesgo de cumplimiento con mayor proactividad, mayor integración con el negocio, mayor tecnología (automatización, datos, inteligencia artificial) y mayor visibilidad dentro de los bancos. El grupo BBVA establece que su “sistema de cumplimiento” constituye una de las bases en las que el grupo asienta el compromiso institucional de conducir todas sus actividades conforme a estrictos cánones de comportamiento ético”.
«El cumplimiento normativo no es un ‘departamento aparte’ sino que está vinculado al negocio, la reputación y la sostenibilidad a largo plazo del banco.» Beatriz Francia, BBVA.
“Para BBVA Argentina, el cumplimiento normativo forma parte integral del sistema de gobierno corporativo, del riesgo institucional, de la ética empresarial, de la sostenibilidad del negocio y adopta los mejores estándares de gobierno corporativo, basados en información clara, eficiencia, control, ética y transparencia. Como ejemplos claros de esto, en el código de conducta de BBVA Argentina todos los empleados y directivos están obligados a conocer y aplicar las pautas de conducta, además de participar de acciones de formación obligatoria en la materia. Por lo tanto, el cumplimiento normativo no es un ‘departamento aparte’ sino que está vinculado al negocio, la reputación y la sostenibilidad a largo plazo del banco. En la estrategia del banco, cumple una función dual: garantizar que el banco opere dentro del marco regulatorio y, al mismo tiempo, dar confianza a los clientes, inversores y reguladores, lo que permite sostener el negocio en un entorno cada vez más exigente”, agrega Francia.
Cultura de cumplimiento
“La Compliance está más integrada al negocio dado que, además de cumplir con la normativa vigente, busca anticiparse a los riesgos, acompañar la innovación tecnológica y asegurar que cada decisión esté alineada con principios éticos y buenas prácticas. La implementación se apoya en herramientas digitales, inteligencia artificial y en una cultura de cumplimiento que atraviesa todas las áreas del banco”, comenta Martín Sapponaro, gerente de Compliance de Banco Ciudad.
Para el ejecutivo, “la evolución ha sido profunda, hacia un rol más estratégico e integrado a la transformación digital. La transformación digital y mayores regulaciones vinculadas a políticas de riesgos, protección de datos y sostenibilidad requieren un análisis permanente del enfoque y del trabajo colaborativo con otras áreas”.

