Ni las importaciones son tantas, ni las exportaciones son tan pocas
Diversas manifestaciones relativas a un supuesto crecimiento exacerbado de las importaciones están alertando sobre un nivel supuestamente superior a lo que la economía argentina puede soportar. A la vez, en numerosas referencias a problemas de competitividad de las exportaciones, también se hacen oír voces que advierten sobre dificultades para las ventas externas. Sin embargo, las […]

21 Sep, 2025

Diversas manifestaciones relativas a un supuesto crecimiento exacerbado de las importaciones están alertando sobre un nivel supuestamente superior a lo que la economía argentina puede soportar. A la vez, en numerosas referencias a problemas de competitividad de las exportaciones, también se hacen oír voces que advierten sobre dificultades para las ventas externas.
Sin embargo, las cifras acreditan que, por un lado, las importaciones no están creciendo, en el reciente primer semestre, desmedidamente y, por el otro, las exportaciones están por encima, en el reciente semestre medido, de la gran mayoría de los primeros semestres de años precedentes.
En relación a las compras externas, lo primero que debe advertirse es que las mismas crecen en el primer semestre de 2025 a un elevado porcentaje: 34,6% en relación al primer semestre de 2024. Sin embargo, lo primero que puede decirse al respecto es que las importaciones de 2024 fueron mas bajas de lo esperable en tiempos normales y, por ello, la base de comparación justifica esa alza.
En 2024, Argentina a fue el cuarto país con menor relación entre importaciones y PBI del planeta (12,8% bienes y servicios). Sólo tuvieron menores niveles que Argentina: Sudan, Etiopía y Turkmenistán. Ante tal realidad, una economía en recuperación, como ocurre en 2025, inexorablemente elevará importaciones desde aquellos niveles tan bajos.
Las importaciones de bienes de capital del primer semestre de 2025 (pese a que el nivel total de todas las importaciones fue menor a años anteriores) han llegado a números récord, lo que supone un mejora en la inversión. Y también se han alcanzado en el primer semestre de 2025 los mayores niveles históricos de importaciones en piezas y partes de bienes de capital.
Aunque debe decirse que también es récord el nivel de importaciones de bienes de consumo (lo que parece ser efecto del proceso de apertura gradual que la administración gubernamental está llevando adelante para fomentar la competencia y la desinflación).
Por su lado, también es apropiado hacer referencia a las exportaciones, ante las numerosas aseveraciones públicas efectuadas por quienes advierten por un “atraso cambiario” que afectaría a las ventas externas. Algo a considerar es que las exportaciones en el primer semestre están creciendo a porcentajes muy inferiores a las de las importaciones: el alza de las ventas externas en el primer semestre de 2025 es 4%.
Pero las exportaciones del primer semestre son las segundas mas altas en el último decenio (y en la historia), sólo superadas por las del mismo período de 2022 (cuando los altos precios internacionales las llevaron a niveles históricamente récord).
En la relación a los subrrubros, sólo alcanzan un récord comparado las exportaciones de combustible y energía en el semestre pasado. Pero las exportaciones de manufacturas de origen industrial logran el segundo mayor nivel, y las de productos primarios también lograron el segundo mayor nivel. Mientras, las de manufacturas de origen agropecuario logran el tercer mayor nivel.
Como suele ocurrir, la suma de las exportaciones de origen agropecuario forma alrededor del 60% del total de exportaciones argentinas. De tal modo, puede afirmarse que, por un lado, las importaciones no están siendo tan elevadas comparativamente como muchos pueden suponer; y, por otro lado, que las exportaciones logran el segundo mayor nivel histórico semestral medido en dólares, aun con menores precios que en 2022 (el año récord).