Este año la economía cerrará con un crecimiento algo superior al 4% y una inflación del orden del 30%. Esperamos un crecimiento algo superior al 3% para 2026, con una inflación del 19%.
La normalización de las condiciones financieras impulsa una mejora generalizada y a ello hay que sumarle las buenas perspectivas del sector agropecuario, la continuidad del crecimiento de la producción de energía y los primeros desembolsos de grandes inversiones en minería.
La acumulación de reservas en el Banco Central y avanzar en las necesarias reformas estructurales son los principales temas a resolver en 2026.

