Esperamos un cierre de año en el que la tasa de inflación termine cercana al 30%, con el empleo sin mayores cambios y un crecimiento de la economía argentina del 4,2%, dada la corrección que hizo el INDEC sobre las versiones del estimador mensual de la actividad económica, que muestra bastantes discrepancias entre sectores.
Me parece que la principal dificultad del año que viene va a estar dada por el hecho de adaptar la economía a cambios importantes resultantes de la demanda de competitividad, de discrepancias entre los diferentes sectores y sus efectos sobre el empleo.
Todo esto es producto de la transición de la economía a ser mucho más abierta, especialmente en competencias que aparecen de productos del sudeste asiatico y acuerdos comerciales que requieren adaptación, y donde a más de uno le va a costar, pero a otros les podrá ir mejor.
Pero, en definitiva, estos efectos sobre el empleo y en las economías regionales se van a manifestar más fuerte el año que viene.

