Julián Colombo: «Los estafadores digitales cada vez son más complejos”
El CEO de la filial argentina del exchange aseguró que el incremento de los fraudes responde al avance tecnológico y no a una vulnerabilidad intrínseca de los criptoactivos.

2 Jun, 2026

El ecosistema de las criptomonedas en Argentina atraviesa una etapa de maduración acelerada, impulsada tanto por la alta adopción de los usuarios como por los nuevos marcos regulatorios. En este contexto, la ciberseguridad y la educación financiera se posicionan como los pilares fundamentales para sostener el crecimiento de la industria.

Julián Colombo, CEO de Bitso para Argentina, dialogó sobre la evolución de las estafas digitales, el rol preventivo de los exchanges y los verdaderos obstáculos en la transición desde las finanzas tradicionales hacia la nueva economía digital. Para el ejecutivo, el fraude virtual es un fenómeno transversal que excede ampliamente a los criptoactivos.

«Las estafas no es algo que vienen de la mano de cripto, sino con todo el advenimiento de tecnologías», explicó Colombo, al destacar que modalidades como la suplantación de identidad por WhatsApp, la compraventa de cuentas y el robo de claves son habituales en todo el ecosistema digital contemporáneo.

Frente a esta realidad, la plataforma ha intensificado sus medidas de contención y resguardo. «Lo que estamos intentando hacer desde que empezamos las operaciones es aumentar muchísimo lo que depende de nosotros en seguridad de cuentas de los usuarios, medidas en contra del fraude y contra las estafas», detalló.

Sin embargo, advirtió que el factor humano sigue siendo un eslabón vulnerable. Colombo subrayó la necesidad de que el usuario esté «muy precavido» y destacó los esfuerzos de la compañía por educar desde los conceptos más básicos de higiene digital: evitar contraseñas predecibles como «123456», no compartir claves bajo ninguna circunstancia (incluso si los emisores afirman representar a la compañía) y activar obligatoriamente un segundo factor de autenticación.

Consultado sobre un posible cambio de tendencia en los fraudes vinculados a los activos virtuales, el directivo alertó que la sofisticación de los ataques aumenta a diario. «Los estafadores digitales cada vez son más complejos, utilizan diferentes tecnologías», advirtió el CEO de Bitso.

Bloqueo de cuentas

A pesar de la complejidad de estas amenazas, Bitso reporta un bajo índice de vulneración directa a su infraestructura. «En cuanto a pérdidas económicas, la verdad, que yo recuerde, nunca tuvimos ninguno», aseguró Colombo. Los incidentes registrados responden mayormente a usuarios que, bajo la manipulación de la ingeniería social, entregan voluntariamente sus credenciales por creer que interactúan con familiares o con sus propias entidades bancarias. En estos casos, el exchange interviene de manera reactiva: “Cuando vemos actividades sospechosas, nosotros también podemos bloquear cuentas”.

La mitigación de estas amenazas, argumentó, requiere un enfoque sistémico y cooperativo. «Creo que es una responsabilidad conjunta de parte de todos: primero del organismo que regula, segundo de nosotros como exchanges o compañías que abrimos las cuentas, y tercero por parte del usuario», enfatizó, asumiendo el compromiso del sector privado en la concientización de la comunidad.

Colombo desestimó que el ecosistema y sus riesgos sean factores de fricción para los nuevos inversores. «La transición de finanzas tradicionales hacia cripto está más dada por una cuestión casi cultural o generacional, de que hay personas a las que les da miedo cualquier cosa que tenga que ver con lo digital», analizó. Este temor, precisó, abarca desde la apertura de una cuenta en una fintech hasta la simple utilización del home banking en un teléfono móvil.

En marcado contraste, los nuevos perfiles demográficos adoptan estas herramientas financieras con absoluta naturalidad. «Las personas más jóvenes no tienen ningún problema en probar tecnologías nuevas. Lo veo más por ese lado, que por una cuestión de cripto versus no cripto”, concluyó el CEO de Bitso Argentina.