En la primera línea de contención frente al lado más oscuro de la economía digital se encuentra Gabriela Battiato, socia y coordinadora del área de Legales de la ONG Bitcoin Argentina. Desde hace más de tres años, lidera el espacio «Desayuno de Legales», una clínica de asistencia donde todas las semanas escucha, asesora y acompaña a víctimas que han perdido sus fondos en estafas virtuales.
Para la especialista, las estafas en el sector cripto puede afectar la transición de los usuarios desde las finanzas tradicionales, sobre todo cuando coincide con “una primera mala experiencia”. Señaló: “En muchos casos, las estafas ocurren por falta de información, y eso termina generando desconfianza hacia todo el ecosistema. Es habitual que, tras un fraude, se responsabilice a las criptomonedas en general, cuando en realidad no todos los activos ni tecnologías son lo mismo”.
Desde su punto de vista, la educación es clave. “Entender qué se está usando, cómo funciona y cuáles son los riesgos. En este nuevo paradigma, donde el usuario puede tener mayor control sobre su dinero, también aumenta la responsabilidad individual”, planteó.
Y agregó: “El desafío está en acompañar la adopción con información clara, buenas prácticas y herramientas que ayuden a los usuarios a operar de forma segura, hay que evitar que las estafas frenen una transición que, bien entendida, ofrece más autonomía y eficiencia”.
Desde la perspectiva legal y de protección al consumidor, la vara de exigencia hacia estas plataformas se está elevando para equipararse a la del sistema financiero tradicional. Battiato detalla que esto implica la implementación de medidas robustas contra la suplantación de identidad, pero también una exigencia de transparencia financiera: los usuarios deben saber cómo se gestionan sus fondos y qué proporción se mantiene en billeteras frías (fuera de línea y más seguras) o calientes (conectadas a Internet para liquidez inmediata).
“Así como ocurre en el sistema financiero tradicional, donde las entidades tienen obligaciones frente a sus clientes, en el ecosistema cripto se espera una evolución similar en términos de responsabilidad. Por eso, al elegir un exchange, es fundamental evaluar su reputación, sus mecanismos de protección y su compromiso con la seguridad del usuario”, advirtió.
La trinchera semanal del «Desayuno de Legales» le permite a la ONG observar en tiempo real cómo mutan las tácticas criminales. La ingeniería social, que tradicionalmente dependía de llamadas telefónicas o mensajes de texto persuasivos, está experimentando una evolución alarmante.
“Cuanto más informado está el usuario, menor es la probabilidad de caer en una estafa. En la práctica, se observa una evolución constante en las modalidades de fraude: los esquemas son cada vez más sofisticados y difíciles de detectar”, apuntó Battiato. “En este contexto, el avance de la inteligencia artificial acelera y potencia estas prácticas, porque permite fraudes más elaborados y personalizados”, remarcó.
“Frente a esto, la clave está en mantener a los usuarios actualizados, fomentar el pensamiento crítico y reforzar las buenas prácticas de seguridad. La combinación de educación, prevención y concientización va a ser fundamental para mitigar un problema que sigue creciendo a nivel global”, concluyó.

