Una de las primeras aseguradoras de riesgos del trabajo del país, Provincia ART, cumple 30 años, los mismos años que el sistema. “Este aniversario tiene un significado especial. Es una oportunidad para reafirmar que los objetivos que dieron origen al sistema —prevenir riesgos, reparar daños, rehabilitar, recalificar y promover mejores condiciones laborales— siguen siendo tan relevantes hoy como entonces y continúan guiando nuestro compromiso diario”, destacó Julia Balestrini, directora de Tecnología y Prevención de la compañía.
Al ser consultada acerca de cuál es el balance de estos 30 años, Balestrini señala: «En términos de prevención, es positivo. Los datos muestran que el sistema funciona y que generó un impacto muy concreto en estos 30 años: permitió salvar unas 20.000 vidas, evitar más de cinco millones de accidentes y brindar más de 14 millones de prestaciones asistenciales. Además, el 64% de las personas trabajadoras recalificadas vuelve a trabajar, lo que demuestra que el sistema no sólo repara, sino que también acompaña la reinserción laboral».
«En términos históricos, la reducción de la siniestralidad también es significativa: entre 1997 y 2025, los fallecimientos por accidentes y enfermedades profesionales bajaron 79% y los siniestros ATEP disminuyeron 54%. Ahora bien, ese avance no nos exime de mirar con responsabilidad los desafíos actuales: nuevas modalidades de trabajo, cambios tecnológicos y la necesidad de sostener un sistema amenazado por la judicialidad», continúa.
«Hubo una evolución muy importante en la forma en que las empresas gestionan la salud y la seguridad laboral. Hace 30 años la prevención estaba asociada principalmente al cumplimiento normativo; hoy incorpora tecnología, análisis de datos, capacitación continua y herramientas digitales que permiten anticipar riesgos y mejorar la experiencia de las personas trabajadoras. Creemos que el próximo gran desafío del sistema será aprovechar estas capacidades para seguir reduciendo la siniestralidad y construir organizaciones cada vez más saludables», sostiene.
Para Balestrini, el desafío actual es el equilibrio técnico del sistema, su sustentabilidad: «Estamos ante una paradoja muy clara: mientras la siniestralidad laboral registra una tendencia descendente, la judicialización crece y presiona sobre la sostenibilidad».
«Hoy la agenda del sistema exige combinar prevención, calidad de servicio e innovación. En Provincia ART entendemos que el crecimiento sostenible del sistema depende de encontrar ese equilibrio: cuidar a las personas trabajadoras, acompañar a las empresas y, al mismo tiempo, incorporar nuevas herramientas que nos permitan ser más eficientes y generar mejores experiencias», explica.
A la hora de establecer la estrategia de crecimiento detalla que el foco está puesto en tres ejes: «El primero es la prevención. Trabajamos con programas integrales, relevamientos, protocolos, planes a medida y formación técnica para reducir la siniestralidad en cada actividad. Además, contamos con un centro de formación, con biblioteca de contenidos, capacitaciones mensuales, formación virtual e instancias in company, porque estamos convencidos de que la prevención se construye todos los días y en cada puesto de trabajo».
«El segundo eje es la calidad de atención. Provincia ART ofrece atención médica integral y farmacéutica, rehabilitación, recalificación, prestaciones dinerarias, contención sociolaboral, telemedicina, prestadores y un centro médico propio. Sabemos que detrás de cada caso hay una persona, una familia y un empleador que necesitan respuestas claras, rápidas y humanas», continúa.
El tercer eje es la transformación digital: «La transformación digital es uno de los pilares de nuestra estrategia. Venimos desarrollando soluciones para simplificar la experiencia de empleadores, productores y productoras, y personas trabajadoras, pero también para mejorar la eficiencia de nuestros procesos internos. La incorporación de herramientas digitales, automatizaciones e inteligencia artificial nos permite ofrecer respuestas más ágiles, mejorar la trazabilidad y dedicar más tiempo a aquellas situaciones donde el acompañamiento humano genera mayor valor.
Para Balestrini, «un buen ejemplo es la incorporación de nuevas funcionalidades de autogestión para las personas trabajadoras, los procesos digitales para productoras y productores asesores de seguros y las iniciativas de inteligencia artificial aplicadas tanto a la atención como a distintos procesos de gestión. Nuestro foco no está puesto en la tecnología por sí misma, sino en cómo esa tecnología mejora la experiencia y genera resultados concretos».
Y agrega: «La adopción de inteligencia artificial en una compañía como Provincia ART requiere criterios claros de control, trazabilidad, gobernanza y protección de la información. No buscamos reemplazar decisiones humanas críticas, sino brindar mejores herramientas para que las personas trabajen con más información, mayor velocidad y mejor capacidad de análisis. Entendemos que la innovación tecnológica solo genera valor cuando está acompañada por un uso responsable de los datos, estándares adecuados de seguridad y mecanismos que garanticen transparencia en los procesos».

