Ariel Soria, biólogo, especialista en conservación y coordinador de sostenibilidad en Iguazú Jungle, empresa concesionaria de los paseos náuticos en el Parque Nacional Iguazú, sostiene que proteger el entorno es hoy una condición fundamental para el desarrollo de cualquier destino turístico de clase mundial: «El viajero actual ya no busca únicamente conocer un destino: también quiere saber que su viaje contribuye a preservar aquello que fue a disfrutar. La sostenibilidad dejó de ser un diferencial para convertirse en una expectativa», aseguró Soria.
Mientras el concepto de responsabilidad corporativa parece desvirtuarse con mensajes exagerados o carentes de respaldo técnico, como el greenwashing, el mercado exige transparencia. Para materializar este compromiso, la compañía implementó iniciativas en su operación dentro de la selva Paranaense, “la sostenibilidad no como un complemento de la operación, sino como la base sobre la cual deben construirse las decisiones empresariales», señaló Soria.
“En esa línea, medimos anualmente nuestra huella de carbono, incorporamos indicadores ambientales a la gestión y sostenemos un proceso continuo de reducción de emisiones y mejora de la eficiencia operativa”, remarcó el especialista.
“Entre las principales acciones se destacan el uso de energía solar, que hoy abastece el 100% del consumo eléctrico de Puerto Macuco; la incorporación de tecnologías más eficientes en la flota; el monitoreo permanente del consumo de agua y energía; y la optimización de procesos para reducir el uso de recursos”, describió.
Alianzas estratégicas
Otros ejemplos de apoyo son el financiamiento de estudios sobre la diversidad y el estado de las poblaciones de peces, realizados por especialistas de la Universidad Nacional de Misiones, o la alianza estratégica con Aves Argentinas para impulsar proyectos de restauración y conservación de la biodiversidad. “Partimos de una convicción muy simple y aún vigente: no se protege lo que no se conoce”, definió el biólogo.
“Este acuerdo no solo fortalece la seriedad de nuestro compromiso ambiental, sino que nos vincula con una organización de enorme trayectoria, conocimiento técnico y presencia real en territorio. Aves Argentinas es una de las entidades de conservación más prestigiosas del país, con más de un siglo de trabajo en la protección de las aves silvestres y sus ambientes”, agregó.
Como “cada decisión de inversión tiene un impacto que trasciende a la propia empresa y repercute sobre el desarrollo del destino”, la sostenibilidad también debe pensarse desde una mirada económica y social. Por lo tanto, el punto es “comunicar estos avances con responsabilidad”.
“Nuestra premisa es comunicar menos promesas y más evidencias: indicadores, certificaciones independientes, alianzas con instituciones de reconocido prestigio y resultados verificables. También creemos que una comunicación honesta debe mostrar procesos, aprendizajes, fortalezas y oportunidades de mejora”, expuso
Soria alerta a las empresas para ser especialmente cuidadosas para evitar el greenwashing: “Si logramos transmitir ese camino con claridad, podemos inspirar a otras empresas a encarar acciones similares sin vaciar de contenido la palabra sostenibilidad”, dijo.
El negocio de proteger el futuro
Lejos de concebir la gestión ambiental como un gasto, el enfoque de Iguazú Jungle subraya que se trata de un resguardo del capital principal. «Operar dentro de un área protegida implica realizar inversiones permanentes en infraestructura, seguridad, innovación y monitoreos. Estas no son un costo adicional, sino una condición indispensable para garantizar la continuidad del destino y generar valor económico a largo plazo», detalló Soria.
“El mayor desafío es mantener el equilibrio entre tres objetivos igualmente importantes: conservar uno de los ambientes naturales más valiosos del país, ofrecer una experiencia turística de excelencia y sostener la competitividad de una empresa que genera empleo de calidad y dinamiza una parte importante de la economía turística de Iguazú”, sostuvo.
«El turismo sostenible no implica elegir entre conservación o desarrollo; es posible generar un círculo virtuoso que beneficie a toda la cadena turística y mantenga la competitividad en el tiempo», concluyó.

