La aseguradora incorporó coberturas específicas para baterías, sistemas eléctricos y cables de carga, junto con asistencia pensada para autos eléctricos e híbridos.
Los autos eléctricos e híbridos están expuestos a los mismos riesgos que cualquier otro vehículo: accidentes, robo, incendio o daños por fenómenos climáticos. Pero también incorporan componentes de alto valor tecnológico, como las baterías de tracción, los sistemas eléctricos y la electrónica integrada, que necesitan una consideración particular ante un siniestro. Por eso, al contratar un seguro no alcanza con conocer la cobertura: también es importante saber cómo responde la compañía frente a estas particularidades y qué respaldo ofrece ante un siniestro.
En ese sentido, La Caja ofrece para estos autos las mismas modalidades disponibles para los vehículos tradicionales: responsabilidad civil, terceros completo y todo riesgo. A estas coberturas suma la protección de las baterías, los sistemas eléctricos y la electrónica integrada de fábrica.
La cobertura también alcanza al cable de carga portátil original ante situaciones de robo parcial, tanto cuando se encuentra dentro del vehículo como durante una recarga conectada a un punto de carga habilitado.
A esto se agregan servicios de asistencia y remolque adaptados a las características de los eléctricos y los híbridos enchufables, con protocolos de traslado que contemplan sus sistemas de tracción y regeneración energética.
“En La Caja entendemos que la movilidad está atravesando una transformación y que cada vez más personas apuestan por opciones de transporte más eficientes y sustentables. Por eso acompañamos a nuestros clientes con soluciones de protección adaptadas a las necesidades de los vehículos eléctricos e híbridos, poniendo el foco en el respaldo y la asistencia”, explica Federico Polzoni, gerente de Siniestros Motor de La Caja.
Este cambio también se refleja en el mercado. Durante el primer semestre de 2026, los vehículos híbridos y eléctricos representaron el 15,2% de los patentamientos de automóviles y vehículos livianos en Argentina, con más de 42.000 unidades registradas, según SIOMAA. En el caso de los eléctricos puros, el crecimiento interanual llegó al 882,1% al 31 de agosto.
¿Es más caro asegurar un auto eléctrico?
No necesariamente. El precio de una póliza no depende exclusivamente de que el vehículo sea eléctrico, sino de distintos factores, como el valor comercial de la unidad, el modelo y sus características técnicas, la zona de circulación, el historial de siniestralidad, el tipo de cobertura y los servicios adicionales incluidos.
En muchos casos, los vehículos eléctricos tienen un valor de mercado superior al de modelos equivalentes con motor de combustión, lo que puede influir en el costo del seguro. Sin embargo, cada caso se analiza de manera individual.
Por eso, al comparar opciones, no sólo importa el precio de la póliza, sino también la amplitud de la cobertura, los servicios de asistencia y la respuesta de la aseguradora ante un siniestro.
¿Qué pasa si un auto eléctrico o híbrido sufre un accidente?
El procedimiento inicial es similar al de cualquier otro vehículo: se realiza la denuncia y la aseguradora acompaña el proceso hasta la reparación o resolución del siniestro. La particularidad aparece durante la evaluación y reparación, ya que las baterías y los sistemas de alto voltaje pueden requerir protocolos de seguridad y conocimientos técnicos específicos.
Por eso, ante un incidente importante, la recomendación es no improvisar ni intentar reparar componentes eléctricos por cuenta propia. Lo indicado es consultar a personal especializado y seguir las indicaciones del fabricante.
“En La Caja, acompañamos esta evolución de la movilidad con una red de servicios y procesos preparados para brindar una atención ágil y eficiente. A medida que crece la adopción de vehículos eléctricos e híbridos en Argentina, también avanza la especialización de talleres y prestadores, haciendo que la experiencia para el cliente sea cada vez más similar a la de un vehículo convencional”, agrega Polzoni.
Cómo cuidar un auto eléctrico en el uso cotidiano
La batería es uno de los componentes clave de un vehículo eléctrico y su estado tiene un impacto directo en su funcionamiento y en la distancia que puede recorrer con una carga. Por eso, la temperatura exterior, la velocidad de circulación, el tipo de recorrido, el uso de la climatización y el estilo de conducción son factores que pueden afectar la autonomía.
Para cuidarla, La Caja recomienda seguir las indicaciones del fabricante, evitar exposiciones prolongadas a temperaturas extremas, utilizar cargadores adecuados y mantener hábitos de carga equilibrados.
¿Qué hacer si un auto eléctrico estuvo expuesto a una inundación?
Si el vehículo estuvo sumergido o sufrió una exposición significativa al agua, no debe utilizarse hasta realizar una revisión profesional. En estos casos, hay que seguir las indicaciones del fabricante y recurrir a personal especializado.
Por eso, desde La Caja destacan que comprender las diferencias entre estas tecnologías, conocer cómo funciona la carga, incorporar buenas prácticas de uso y saber qué aspectos tener en cuenta ante un siniestro son herramientas clave para aprovechar esta nueva etapa de la movilidad.

