Aunque la brecha de género todavía persiste, las mujeres van ganando protagonismo en la economía. Esto ocurre porque el sexo femenino invierte cada vez más en educación, autocuidado y bienestar.
Un informe de la consultora de investigación y tendencias Youniversal, analiza el impacto de la «Sheconomy», un fenómeno que redefine los hábitos de consumo de las mujeres y su creciente poder adquisitivo.
“Hoy en día, para muchas mujeres la maternidad ya no es un destino predeterminado, sino una elección personal, lo que abre nuevas oportunidades de empoderamiento reflejadas en sus decisiones de compra. A medida que los ingresos aumentan (algo estrechamente vinculado a su formación educativa, que, a su vez, está relacionada con el desarrollo profesional), también lo hacen las posibilidades de cuestionarse sobre qué desean consumir y cómo quieren vivir. Es común ver un incremento en el gasto destinado al cuidado personal, los viajes, la educación, la moda y la tecnología, ya que las mujeres pueden dedicarse más a sí mismas”, señala Ximena Díaz Alarcón, CEO y cofundadora de Youniversal.
Un informe de McKinsey sobre las tendencias de consumo en América Latina publicado en 2023 destaca que las mujeres están liderando el gasto en sectores como salud, tecnología y educación, y superan, incluso, a los hombres en varias de estas categorías. Apuntan que este cambio se debe al creciente interés de las mujeres por la autoinversión, la formación continua y el acceso a nuevas oportunidades laborales, lo que impulsa un crecimiento notable en estas áreas.
«Una tendencia clave que atraviesa toda la región es que las nuevas generaciones de mujeres están cada vez más interesadas en educarse sobre finanzas y tomar decisiones económicas con mayor conocimiento.” Ximena Díaz Alarcón, CEO y cofundadora de Youniversal.
“Más allá de la importancia simbólica que movimientos como el feminismo han dado al empoderamiento, lo que realmente marca la diferencia es cuando las mujeres acceden a recursos y eligen libremente cómo destinarlos. Una tendencia clave que atraviesa toda la región es que las nuevas generaciones de mujeres están cada vez más interesadas en educarse sobre finanzas y tomar decisiones económicas con mayor conocimiento”, concluye Alarcón.
Recién a partir de 1971 las argentinas pudieron tener una cuenta bancaria independiente. Hasta esa fecha, para acceder a los servicios bancarios, necesitaban presentar la autorización de un tutor o cónyuge. Desde entonces han ido ganando terreno a nivel financiero, pero la brecha persiste. Un reporte del Banco Central del 2024 asegura que los hombres tienen un 17% más de probabilidades de obtener un préstamo personal en comparación con las mujeres, y que reciben un 44% más en los montos otorgados.
“El año pasado, el 43% de los préstamos y adelantos otorgados fueron a mujeres y en lo que respecta a inversiones, podemos observar que el 38% de las mujeres invierten en plazo fijo y el 47% en dólar MEP. Si bien estos datos son positivos, creemos que todavía falta mucho por hacer, señala Vanesa Di Trolio, business manager de Reba, una app financiera autorizada por el Banco Central.
Y agrega: “Desde Reba trabajamos con un esquema de scoring alternativo, un proyecto que está en desarrollo, lo cual permite conocer de manera más precisa, el comportamiento de los usuarios dentro de la app. Este análisis de datos no convencionales nos ayuda a comprender en profundidad el comportamiento de cada persona dentro de la app y, al mismo tiempo, ofrece una solución a las barreras de acceso a créditos al integrar información relevante sobre el perfil crediticio, socioeconómico y cultural de cada persona”.
“Al considerar una variedad más amplia de datos, el scoring alternativo puede identificar a mujeres que, aunque no cuenten con un historial crediticio formal extenso, presentan un perfil de bajo riesgo. Implementamos esta metodología, ya que notábamos una brecha en la solicitud de préstamos y encontramos que esta forma era la más exitosa para poder ver cada caso de forma particular”, finaliza Di Trolio.
Desde IOL invertironline registraron más de 560.000 cuentas abiertas por mujeres en el último año, una cifra que se mantiene en aumento. Si bien la presencia femenina en la app se distribuye en distintos rangos etarios, se destacan las inversoras de 25 a 34 años (representando un 30,59%) y de 35 a 44 años (26,85%), seguidas por las de 18 a 24 años (17,14%) y de 45 a 54 años (15,95%). Dentro de los porcentajes más bajos de edades en la aplicación, se encuentran las mujeres de 55 a 64 (6,31%) y más de 65 años (3,16%).
Autonomía en alza
“Desde IOL seguimos viendo un crecimiento en la cantidad de mujeres que se animan a darle un rendimiento extra a su dinero”, afirma Lorena Malatesta, VP de Marketing del bróker financiero. “No sólo registramos avances en posiciones de liderazgo femeninas dentro de la industria, sino también en lo que refiere a nuestro vínculo con las finanzas desde el costado inversor” continúa.
“El crecimiento sostenido a lo largo de los años de la participación femenina en las inversiones es evidente, y muestra un cambio de paradigma dentro del sector financiero. En IOL Inversiones impulsamos constantemente este avance, y seguimos trabajando para ofrecer más herramientas, educación y oportunidades a nuestras clientas”, agrega la VP de Marketing. “La autonomía económica y financiera es clave para asumir el control de nuestro crecimiento personal, profesional y hasta familiar.”
Tamara Vinitzky es directora ejecutiva de desarrollo de negocios del Banco Comafi. “Hace poco menos de un año entré al banco y uno de los proyectos que me plantearon fue acompañar a la mujer para que sea protagonista de sus propias decisiones financieras. Me puse a investigar y pude ver que casi el 90% de las mujeres a la hora de invertir confía más en las decisiones de sus parejas o de un hombre que las rodee que en las propias”, cuenta.
Desde el Comafi lanzaron Mujeres únicas, un programa que las ayuda a capacitarse sobre cómo planificar mejor las finanzas. “El interés que hay por invertir es enorme. Muchas mujeres nos damos cuenta de que la única forma de ser verdaderamente independientes es con independencia económica, pero a veces no le dedicamos tiempo a esto. Yo misma hasta hace un tiempo hacía inversiones básicas y me di cuenta de que lo que me pasaba a mí le pasa a la mayoría de las mujeres. Por eso lanzamos este programa para asesorarlas y ayudarlas a tomar confianza. Hoy sólo cuatro de cada diez cuentas comitentes son de mujeres”, señala Vinitzky.

