Los bancos latinoamericanos, más expuestos a los ciberataques
El panorama de ciberseguridad bancaria en Latinoamérica se encuentra en su punto más crítico. Mientras Argentina, Perú y Colombia consolidan sus ecosistemas de banca digital y fintech, una nueva generación de ciberamenazas pone en jaque los modelos tradicionales de protección que durante décadas utilizó la industria financiera regional. El caso más alarmante es el de […]

14 Oct, 2025

El panorama de ciberseguridad bancaria en Latinoamérica se encuentra en su punto más crítico. Mientras Argentina, Perú y Colombia consolidan sus ecosistemas de banca digital y fintech, una nueva generación de ciberamenazas pone en jaque los modelos tradicionales de protección que durante décadas utilizó la industria financiera regional.

El caso más alarmante es el de Crocodilus, un sofisticado malware móvil detectado por ThreatFabric que inicialmente había fijado como objetivos a España y Turquía, pero que ahora se expande agresivamente hacia Argentina y Brasil. Esta amenaza utiliza técnicas avanzadas, como control remoto de dispositivos, superposición de pantallas negras para ocultar actividades maliciosas y recolección masiva de datos a través del registro de accesibilidad de Android.

«Lo más preocupante de Crocodilus es que ha desarrollado mecanismos para agregarse automáticamente a las listas de contactos del usuario, dificultando la detección por parte de los sistemas antifraude tradicionales», explica Marcelo Herrera, regional business development manager de OCP TECH. «Este tipo de sofisticación representa exactamente por qué los enfoques basados en firmas de malware ya no son suficientes».

Panorama regional: números que alarman

Las cifras respaldan esta preocupación. En Perú, los ciberataques aumentarán significativamente en 2025, según expertos; mientras que el phishing fue el origen del 62% de los ciberataques en el país durante los primeros meses del año. En Colombia, se reportaron 28.000 millones de ataques cibernéticos a entidades financieras en 2023, aunque la Superintendencia Financiera destaca que la tasa de éxito fue ínfima gracias a las defensas implementadas.

Argentina no se queda atrás: los bancos del país han sido identificados como objetivos principales del cibercrimen, y enfrentan una escalada constante de intentos de intrusión a sus sistemas de red.

El panorama se complica aún más con la introducción de nuevas tecnologías que incluyen amenazas, como deepfakes, computación cuántica y riesgos de terceros, según el estudio Pulse of Change de Accenture. Las principales ciberamenazas de 2025 incluyen viejos conocidos que se mantienen activos mientras surgen nuevas amenazas que aprovechan desde la ingeniería social hasta las vulnerabilidades móviles.

La inteligencia artificial jugará un papel fundamental en 2025, con sistemas impulsados por IA que pueden procesar grandes cantidades de datos en tiempo real, y utilizan análisis predictivos para identificar amenazas antes de que se materialicen.

Del parche reactivo al modelo inteligente

Tal como advierte Herrera: «El sector financiero necesita adoptar una estrategia integral basada en la resiliencia digital, una visión que integre monitoreo en tiempo real, automatización y análisis inteligente de datos en todo el ecosistema».

Las estrategias más efectivas incluyen la segmentación de red, que divida la infraestructura en zonas seguras e independientes que dificulten el movimiento lateral del malware, y el análisis de comportamiento que utilice inteligencia artificial para detectar amenazas antes de que comprometan sistemas críticos.

“El surgimiento de amenazas pone el foco sobre una realidad que nadie puede ignorar”, concluye Herrera. «Es momento de modernizar las operaciones de ciberseguridad, fortalecer la colaboración entre equipos y construir una infraestructura que sea capaz de resistir, adaptarse y recuperarse rápidamente frente a cualquier incidente».