La estrategia 2026 desde Negocios se basa en tres pilares: tecnología, eficiencia operativa y profundización del negocio. Se avanzará en ampliación de la infraestructura digital para potenciar procesos en tiempo real; desarrollos que habiliten mayor integración con fintechs y proveedores de servicios financieros; y ofertas para pymes, comercio exterior y banca personas. Asimismo, continuará la modernización del core transaccional, la innovación en productos crediticios y la adopción de herramientas avanzadas de analítica e IA para gestión de crédito, originación, cross-selling y monitoreo de comportamiento. El objetivo es consolidar un banco más ágil, escalable y centrado en el cliente.
En los próximos meses el banco proyecta obtener un incremento de créditos en pesos con destino a capital de trabajo y descuento de documentos, en especial para el sector pyme, que continúa presentando una necesidad de financiamiento similar a 2025. También vemos plausible un aumento en el stock de créditos hipotecarios para la vivienda.
Por otro lado, se estipula crecer consistentemente en colocaciones en dólares; toda vez que los depósitos en dicha moneda han incrementado y las empresas generadoras de divisas solicitan préstamos con destino a capital de trabajo e inversiones.
Las proyecciones estarán principalmente condicionadas por variables macroeconómicas y regulatorias. Desde el lado de la demanda, será clave la continuidad del proceso de desinflación, la recuperación del salario real, una mayor estabilidad macroeconómica que brinde previsibilidad sobre el nivel de tasas y una mejora gradual del nivel de actividad. Por el lado de la oferta, la expansión del crédito también dependerá de la capacidad del sistema financiero de ampliar sus fuentes de financiamiento en pesos y dólares.
En este contexto, será importante que continúe creciendo el volumen de depósitos y que estos ganen estabilidad y plazo, lo que permitirá a los bancos contar con mayor disponibilidad de fondos para canalizar hacia préstamos.
El desafío será sostener crecimiento y disponibilidad de crédito, para mejorar la fidelización en un sector financiero cada vez más competitivo, con actores emergentes que, a través del desarrollo tecnológico, buscan ofrecer productos y experiencias innovadoras. Nuestra industria deberá gestionar el equilibrio entre innovación, solvencia y regulación prudencial. También deberá garantizar la mejora en la oferta de productos y servicios financieros con la pertinente protección y resguardo de los usuarios de servicios financieros en aspectos como la seguridad operacional o la protección de sus datos. El banco está realizando sus mayores esfuerzos para continuar ofreciendo productos a medida de las necesidades de las personas, en concordancia con las responsabilidades que asumimos en nuestro carácter de entidad bancaria más grande del país, sin dejar de lado una gestión de riesgo efectiva y el desarrollo de infraestructura financiera que soporte escalamiento sostenible.
Para ello, se combina lo antes mencionado con un esquema eficiente de productos que, canalizado a través de las empresas clientes, logren una tasa final y condiciones generales atractivas. Dentro de estas innovaciones podemos mencionar +Autos, Viaja+, compras con tarjetas de crédito en numerosas cuotas sin interés para adquisición de bienes durables, entre otras.

