Aseguradoras y trabajo luego de la pandemia
Mientras la digitalización introdujo cambios drásticos en los procesos de las compañías, las aseguradoras definen cómo cambiará el modelo de gestión. La pandemia de COVID-19 provocó durante el año pasado cambios en los hábitos de consumo, de estudio, de movilidad, de entretenimiento y de trabajo. La tecnología tuvo un rol central en esta manera de […]

8 Abr, 2021

Mientras la digitalización introdujo cambios drásticos en los procesos de las compañías, las aseguradoras definen cómo cambiará el modelo de gestión.

La pandemia de COVID-19 provocó durante el año pasado cambios en los hábitos de consumo, de estudio, de movilidad, de entretenimiento y de trabajo. La tecnología tuvo un rol central en esta manera de adaptarse a las medidas de aislamiento y distanciamiento social para prevenir la propagación del virus.

En 2021 la aparición de vacunas prometen un regreso al modelo de vida anterior, pero algunos cambios llegaron para quedarse.

El lugar de trabajo

Uno de los grandes interrogantes para las compañías de seguros es cómo será la vuelta a las oficinas. Si será posible volver a un modelo de atención centrado en la red de sucursales o si se mantendrá el modelo digital donde asegurados y productores se autogestionan.

Según Gustavo Krieger, presidente de Afianzadora, desde enero de este año su compañía adoptó un modelo sin posiciones fijas, donde los colaboradores pueden ocupar cualquier lugar y trabajar desde computadoras portátiles. El resultado los llevó a recorrer el camino para certificarse como Empresa B (certificado que se otorga a las compañías que operan bajo altos estándares sociales, ambientales y de transparencia).

Para Exequiel Arangio, jefe de Comunicaciones y Sustentabilidad del Grupo San Cristóbal, la industria analizará esquemas mixtos que combinen algunos días de trabajo en la oficina y otros en el hogar.

“Las personas podrán programar sus jornadas de trabajo en los diferentes lugares sin acotarse a un solo lugar y más acorde a lo que la realidad demanda. Antes, la rutina se acomodaba en torno al lugar de trabajo y ahora, en cambio, el trabajo se amolda a la vida y al espacio donde las personas se encuentren”, opinó.

Mayor eficiencia

El interrogante que sobrevuela este nuevo escenario es si se podrá volver al ritmo económico y a los estándares de primas que el mercado tenía antes de la pandemia. “No lo sé. Tengo expectativas de que sí. Esta es la pata floja de la mesa”, opinó Krieger.

Para el ejecutivo, el mercado está preparado para encarar esta nueva fase, pero con herramientas mucho más modernas y tecnológicas. En ese sentido, destacó que sería una lástima que la vuelta a la normalidad implicara un regreso a los viejos modelos de atención.

“Lo que logramos durante la pandemia tiene que quedarse, porque son modelos de atención y de trabajo más eficientes, donde los procesos son más controlables, es más económico y se desperdician menos recursos naturales”, agregó.