Informe de Fix SCR
Al cierre del tercer trimestre del ejercicio 2023/24 —el 31 de marzo pasado—, el mercado asegurador en su conjunto reportó una pérdida final de casi 115.000 millones de pesos, que representa un 1,5% de las primas devengadas, resultado similar al 1,4% exhibido durante todo el ejercicio concluido el 30 de junio de 2023.
Sin embargo, la continuidad de los resultados negativos para el mercado asegurador por tercer ejercicio consecutivo podría revertirse si los esfuerzos por reducir la tasa de inflación resultasen exitosos en el mediano plazo.
Si bien Argentina aún demuestra una elevada tasa de inflación, hace algunos meses que se está situando en el rango de un solo dígito intermedio. En este contexto, resultaría un escenario posible a mediano plazo —dos años aproximadamente—, si esta tendencia continúa, que se reviertan las pérdidas actuales del mercado.
Esto podría ocurrir, principalmente, porque con menores tasas de inflación, más bajo sería su impacto negativo en la estructura financiera de los balances y, con ello, dicho resultado podría volver a ser positivo, tal como ha ocurrido normalmente en los ejercicios pasados en el mercado local.
La siguiente serie de casi once ejercicios completos es representativa de la idea que queremos sustentar. Las recurrentes pérdidas técnicas soportadas por el mercado asegurador (segunda columna en la tabla siguiente de izquierda a derecha) fueron más que compensadas por el resultado positivo de la estructura financiera durante el período 2014 a 2019 (tercera columna a continuación) y dieron, como resultado, utilidades finales para el conjunto del mercado.
Sin embargo, la reinstalación de altos niveles de inflación desde 2019 provocan la situación claramente opuesta: el mercado comienza a reportar contablemente utilidades técnicas nunca antes observadas, y el rendimiento de sus carteras de inversiones resulta insuficiente año a año para compensar el efecto negativo de la inflación en los balances (columna denominada RECPAM). Como muestra la tabla anterior, el resultado de ello fue un derrumbe de la rentabilidad general del mercado desde el ejercicio 2019, que pasa de resultados finales positivos pero decrecientes a pérdidas netas desde el año 2022. Esta evolución se visualiza también en el gráfico siguiente:
Pero estos niveles de resultados financieros inferiores a la inflación (columnas tres y cuatro de la tabla anterior) podrían llegar a revertirse a mediano plazo, si los esfuerzos implementados para reducir la suba de precios son exitosos y duraderos en los próximos trimestres.
Otro factor que monitoreamos en forma detallada en cada trimestre es la solvencia del sistema en su conjunto. Dos medidas clave para ello son: el nivel del superávit de capitales mínimos requeridos por el regulador y el indicador de apalancamiento simple (pasivo total/patrimonio neto). El primero de ambos, el superávit de capitales mínimos requerido, fue de casi el 333% al 31 de marzo de 2024, frente al 232% un año atrás.
Por otro lado, el ratio de apalancamiento adoptó un valor igual a 1,9 veces al 31 de marzo de 2024, frente a 2,23 veces al cierre del mismo trimestre un año atrás. En ambos casos se trata de una evolución y de niveles satisfactorios, y no esperamos cambios significativos en estos indicadores.
El ratio de apalancamiento es incluso bajo con relación a otros países de la región.
Una tercera tendencia —además del posible descenso de la inflación y la probable mejora en los resultados— que FIX anticipa también es una renovada e intensa actividad de compras y fusiones para los próximos trimestres con el objetivo de lograr mayores volúmenes de operaciones y ahorro de gastos. La tabla a continuación muestra la gran atomización de operadores que participan hoy día del mercado local, en muchos casos con cuotas de mercado sumamente bajas.




