Fraude en seguros: por qué no es una “viveza criolla” y cómo afecta a todos los asegurados
En una nueva edición de Café Financiero, el Director de In Itinere, Leonardo Castagna, abordó una problemática que atraviesa silenciosamente al sistema asegurador argentino: el fraude en seguros. Desde el llamado microfraude —como falsear un reclamo menor— hasta maniobras organizadas con participación de terceros, Castagna advirtió que estas prácticas no solo perjudican a las compañías, […]
Fraude en seguros: por qué no es una “viveza criolla” y cómo afecta a todos los asegurados

11 Jul, 2025

En una nueva edición de Café Financiero, el Director de In Itinere, Leonardo Castagna, abordó una problemática que atraviesa silenciosamente al sistema asegurador argentino: el fraude en seguros. Desde el llamado microfraude —como falsear un reclamo menor— hasta maniobras organizadas con participación de terceros, Castagna advirtió que estas prácticas no solo perjudican a las compañías, sino que terminan afectando directamente a todos los asegurados.

“Hay una frase tristemente instalada: ‘Pasalo por el seguro’. Como si el seguro fuera una billetera sin fondo que siempre puede pagar”, comenzó señalando. “Pero la realidad es que el sistema funciona con el aporte que hacemos todos los asegurados”.

Un problema cultural… con consecuencias legales

Castagna no dudó en calificar al fraude como una cuestión cultural en la Argentina, particularmente el “microfraude”, donde muchas veces se simulan o exageran daños con la intención de obtener un beneficio indebido.

“Pedir que el seguro cubra algo que no corresponde —dos ruedas, un daño menor, un accidente leve exagerado— es algo que se comenta como si fuera natural. Pero no lo es. Es fraude, y hoy las compañías están mucho más preparadas para detectarlo”.

De hecho, muchas aseguradoras ya aplican tecnología de detección automática de irregularidades, mediante algoritmos que identifican patrones de siniestros sospechosos. En casos más avanzados, las investigaciones llegan a la justicia. Ya hay personas condenadas penalmente por este tipo de maniobras, que legalmente se encuadran como defraudación o estafa.

No solo afecta a las compañías: impacta en el precio para todos

Uno de los aspectos más relevantes que remarcó el especialista es que el fraude termina encareciendo las pólizas para todos los asegurados, incluso para aquellos que nunca presentan un siniestro.

“Cuando alguien ‘pasa’ algo por el seguro que no corresponde, ese costo lo terminamos absorbiendo entre todos. Y el mismo que lo hizo hoy, será quien pague más caro su seguro mañana”, explicó.

Además, muchas compañías hoy penalizan el uso reiterado del seguro, incluso cuando no hay sospecha de fraude. Según Castagna, si un asegurado tiene varios siniestros en poco tiempo, puede sufrir un aumento en la prima o incluso la cancelación de la póliza.

El rol de la tecnología y el cierre de grietas al fraude

Las compañías aseguradoras están invirtiendo cada vez más en herramientas tecnológicas de prevención y control. Hoy, los sistemas permiten detectar rápidamente comportamientos anómalos, reclamos recurrentes o siniestros con patrones sospechosos.

“Cada vez hay menos margen para los grandes fraudes. Las aseguradoras están trabajando fuerte, cruzando datos, con sistemas que generan alertas automáticas. Hoy, la chance de salirse con la suya es mínima”, advirtió Castagna.

Una llamada a la responsabilidad colectiva

El mensaje final fue claro: no se trata de defender a las aseguradoras, sino de preservar la sostenibilidad del sistema. En un contexto donde el fraude se normaliza socialmente, Castagna instó a los asegurados a repensar estas conductas.

“No hay que ‘hacerse el vivo’. El sistema se sostiene con el aporte de todos. Fraude no es una viveza; es un delito que pagamos entre todos”.

Mirá el video completo de la entrevista en Café Financiero