“Yo provenía de una larga trayectoria en empresas de telecomunicaciones, como especialista en Derecho de Seguros en Nuevas Tecnologías. Me especialicé en contratos estratégicos, procesos de fusiones y adquisiciones. Luego de toda esa experiencia encontré en La Perseverancia un proyecto que venía con mucha tradición, con mucha presencia territorial pero, a su vez, tenía mucha visión por crecer y por apostar a la tecnología. Mi estrategia es liderar la compañía en un proceso de innovación, pero con valor humano, que combine lo jurídico y lo tecnológico. Ese enfoque integral es el que estoy aplicando en la compañía”, comenta Marinaro a modo de presentación
—¿Cuál dirías que es la característica de La Perseverancia que la distingue del resto de las compañías del rubro?
—Algo que nos distingue es la cultura organizacional y la innovación, que está dentro del ADN de la compañía. Y algo muy, muy importante también es la cercanía. Hoy La Perseverancia combina la tradición con la modernidad y ese es el equilibrio perfecto para crecer. Es una compañía que tiene presencia en todo el país y mucha apuesta por la innovación.
—¿Cómo es hoy el negocio de La Perseverancia? ¿En qué rubros es más fuerte?
—La compañía tiene seguros patrimoniales y seguros automotor, seguros de integrales de comercio, combinado familiar y también seguros de caución. Nosotros generamos, por ejemplo, una tecnología de multiproducto, donde podemos combinar en una misma póliza distintas coberturas. Y eso nos da versatilidad.
Un tema que sería fundamental para que el seguro pueda desarrollarse es resolver la judicialización, que es un flagelo porque no se respetan los contratos ni las sumas aseguradas.
—¿Cuál es la estrategia para este año?
—Este año nos vamos a focalizar en la evolución tecnológica, vamos a incorporar más inteligencia artificial para agilizar procesos. También vamos a focalizar en el apoyo al productor. Al ser nuestro único canal de venta le damos un servicio integral que se compone de capacitación. Tenemos un programa de formación en seguros gratuito, online y con certificación universitaria, porque lo hacemos en conjunto con el Instituto Universitario de la Asociación Cristiana de Jóvenes. Tenemos, aproximadamente, 200 asistentes por capacitación y buscamos que sea muy participativa, que no sea sólo brindar información, sino que se pueda interactuar, ver casos prácticos. También trabajamos sobre habilidades blandas que, hoy por hoy, son fundamentales con el uso de tecnologías nuevas. Tenemos herramientas de edición, todo una biblioteca de herramientas digitales para que el productor pueda publicar en sus redes. La app LPS productores es transaccional y es como tener tu oficina en el bolsillo. A través de esa aplicación el productor puede hacer todas las gestiones en un solo momento y desde un solo lugar. Eso es muy importante para que el productor pueda concentrarse en lo que tiene que hacer y no en resolver problemas administrativos.
—¿Cuál es el rol del productor en La Perseverancia?
—Tenemos muchos productores que dicen “tengo tatuada la camiseta de La Perseverancia”. Para nosotros el productor es un socio estratégico. Juntos llegamos a zonas en las que otras compañías no tienen mucha presencia. La profesionalización es fundamental en el mercado de seguros. Se piensa que el productor es un intermediario pero, en realidad, aporta mucho valor al asegurado y es la cara de la compañía y por eso fomentamos esta relación de largo plazo y de mucha cercanía.
—¿Cómo estás viendo la respuesta del mercado este año?
—En general, los asegurados no ven al seguro como una necesidad, sino muchas veces como una obligación. Si bien es bueno que esté bajando la inflación y se vaya hacia la estabilidad, no creemos que esto vaya acompañado de mayores contrataciones, porque el contexto de recesión sigue. Entonces las compañías tenemos que ser muy cuidadosas en todo lo que tiene que ver con la estructura de costos y aportar valor agregado desde el seguro. Por ejemplo, en automotores lanzamos franquicias móviles, que es una forma de bajar el costo del seguro porque el valor de la franquicia va incrementándose según aumenta la suma asegurada. Financiamos el valor de la franquicia en tres cuotas sin interés con tarjeta de crédito. Y también si el valor de la reparación está por debajo del valor de la franquicia nosotros lo financiamos en tres cuotas sin interés. Esto es estar cerca de la gente y que el productor pueda mostrar que está cerca en un momento como el que venimos pasando. También otro problema que se da, con respecto a los seguros de caución, es el de los universitarios que vienen a las ciudades para estudiar y que no consiguen una garantía para poder alquilar. Nosotros desarrollamos un producto específico para alquileres para estudiantes, muy flexible, muy sencillo de contratar y eso también es brindar soluciones. Y así vamos identificando distintos problemas y diseñamos distintas soluciones. Por ejemplo, detectamos que determinadas actividades, como gasistas o plomeros, no tenían un seguro que los cubriera. Y lanzamos responsabilidad civil para este tipo de actividades.
—¿Cuál es el desafío para el sector?
—Un tema que sería fundamental para que el seguro pueda desarrollarse es resolver la judicialización, que es un flagelo porque no se respetan los contratos ni las sumas aseguradas y se imponen intereses sobre los montos asegurados. Es una variable que da total imprevisibilidad, total inseguridad jurídica. Y lo que necesitamos, justamente, en el seguro es poder prever. Junto con las cámaras se está haciendo mucho trabajo en esto, al igual que con la Superintendencia. La Corte Suprema de Justicia reconoce el valor de los contratos, el respeto de la suma asegurada pero, lamentablemente, los tribunales inferiores y las cortes provinciales no respetan esto. Creo que hay otros aires ahora para lograr una estabilidad en ese sentido.

