El cambio climático ha ido cambiando el mapa productivo de la Argentina en los últimos años y en cada campaña pone a prueba las estrategias en el campo y la capacidad de respuesta del sector asegurador.
La última Encuesta de seguros en los sectores agropecuario y forestal publicada por la Superintendencia de Seguros de la Nación corresponde al ejercicio económico 2023, pero permite ver el comportamiento de la oferta y la demanda de este segmento del mercado asegurador y la creciente necesidad de cobertura ante los recurrentes fenómenos derivados del cambio climático.
En la publicación del organismo oficial se aclara que de las 191 entidades aseguradoras autorizadas, 34 entidades operaron el ramo de seguros agropecuarios forestales en el período del relevamiento.
En el detalle, 23 cubren granizo, 24 cubren granizo con adicionales, seis cubren multirriesgo agrícola y dos cubren seguro paramétrico, tres tienen otras coberturas agrícolas (como granizo para cultivos bajo invernadero), siete cubren ganado, 66 informan seguro para mascotas, seis cubren incendios en plantaciones forestales y una asegura contra incendios de estufas para el secado de hojas de tabaco.
Los datos globales marcan que en los seguros agropecuarios hay 19 millones de hectáreas (en su mayoría con cultivos anuales) y 2,5 billones de pesos de capital con cobertura, con 126.470 pólizas emitidas (siete de cada diez por cobertura ante granizo), 84.159 millones de pesos de primas emitidas y 66.727 millones de pesos en siniestros pagados.
Entre Sancor y La Segunda alcanzaron casi la mitad de participación de mercado en este rubro, y las provincias de Buenos Aires y Córdoba superaron el 60% de la demanda. Por el lado de los seguros forestales están cubiertas 212.000 hectáreas, con 41.586 millones de pesos de capital asegurado y 264.278 primas emitidas.
Del campo a la póliza
Sequías, heladas, vientos fuertes y granizadas extremas afectan la rentabilidad y la previsibilidad de la producción agropecuaria, lo que demanda una evaluación de daños cada vez más profesionalizada con tecnología de última generación. Y aunque esta cobertura tiene un techo de 20 millones de hectáreas desde hace años, el avance de la frontera agropecuaria y la reiterancia de ciclos climáticos adversos impone un aumento de la demanda.
Y en este segmento del negocio el rol del tasador de agro es clave, porque es quien, con criterio técnico y objetividad, determina las causas de un siniestro, recopila pruebas en el lugar, elabora un informe detallado de daños y establece la cuantía de la indemnización en función de las coberturas contratadas.
“El tasador debe integrar un gran volumen de información técnica en tiempo real y llevarla al campo para validar datos, no para buscarlos.» Carlos Comas, La Segunda Seguros.
Son ingenieros agrónomos y veterinarios matriculados especializados en diversos sectores agropecuarios y distribuidos en todo el país, cuyo trabajo se apoya, hoy, tanto en su formación profesional y la experiencia de campo como en herramientas tecnológicas de vanguardia, la inteligencia artificial y los análisis de datos que agilizan procesos y garantizan transparencia.
En este contexto, y con el objetivo de mantener a sus profesionales capacitados y actualizados con las últimas tecnologías para la toma de datos y su análisis, la Segunda Seguros reunió a mediados de agosto a más de 40 tasadores de riesgos agropecuarios y forestales propios en la 33ᵃ edición de su jornada anual en Santa Rosa de Calamuchita, Córdoba.
“Nuestro objetivo es actualizar y fortalecer las capacidades técnicas y administrativas de todo el equipo, unificar criterios de trabajo y generar un espacio donde compartir experiencias y aprendizajes”, destaca Carlos Comas, gerente de Riesgos Agropecuarios y Forestales de la aseguradora.
El evento, declarado carbono neutral, integró criterios de sustentabilidad en su organización y la tecnología ocupó un lugar central en la agenda. Por ejemplo, en el encuentro se presentó la nueva versión de Tasagran, aplicación para Android que integra información satelital y de campo, geoposiciona daños, garantiza trazabilidad y alimenta una base de datos geográfica interna.
“La innovación es una constante para nosotros y vemos que esta herramienta evolucionó desde su primera versión para BlackBerry y ahora permite ganar precisión y eficiencia en cada peritaje”, señala Comas.
La tecnología como principal aliada
Además, en un trabajo conjunto con la empresa SmartWay, el primer día del evento se presentó un piloto de predicción de rendimiento y se brindó capacitación en inteligencia artificial aplicada al peritaje. Por otro lado, el equipo de la Startup Jump desarrolló un taller práctico sobre cómo la IA puede potenciar la toma de decisiones y agilizar el análisis de datos para la estimación de daños y riesgos.
“El tasador debe integrar un gran volumen de información técnica en tiempo real y llevarla al campo para validar datos, no para buscarlos. Eso permite acortar tiempos de pago, mejorar la capacidad de respuesta y garantizar objetividad”, subraya el gerente.
En la jornada de capacitación también se abordó la incorporación creciente de mujeres al equipo, con experiencias exitosas en cultivos extensivos y en invernaderos, para reafirmar el compromiso de la aseguradora con la inclusión en un sector donde el rol de la mujer, a nivel mundial, es cada vez más relevante.

