“Estamos transitando el ansiado combo de crecimiento y rentabilidad”
Jorge Cruz Aguado, CEO de MAPFRE ARGENTINA

16 Sep, 2025

Jorge Cruz Aguado lleva casi 20 años en el Grupo Mapfre. Y está al frente de la filial argentina de la aseguradora española desde enero del 2022. Madrileño, casado y con dos hijos, Cruz Aguado pasó cuatro años por Colombia antes de instalarse en Buenos Aires.

“Mi vínculo con la empresa viene de lejos porque yo soy un empleado de segunda generación. Mi papá trabajó 40 años en el Grupo y eso condicionó que yo terminase estudiando en una universidad de Mapfre en Madrid. Pero la culpable final fue mi madre. Las clases eran por la tarde. En un momento dado, cuando estaba estudiando en tercero, me lanzó un ultimátum: “O te quedas ayudándome con las tareas de la casa o te buscas un trabajito de becario”. En la universidad, que estaba encuadrada dentro de la Fundación Mapfre, generosamente me dieron un trabajo de becario. Tres años después de recibirme en Administración de Empresas y Ciencias Actuariales, retorné a Fundación para dar continuidad al trabajo iniciado como becario.

—¿Cuál es la particularidad que le ves al mercado argentino?

—Hay dos cosas que destacan y que todos sabemos. Uno es el alto grado de atomización que tiene el mercado. Cuando uno compara con todos los países de Latinoamérica, con métricas objetivas, claramente Argentina está a otro nivel y para mí eso es algo negativo. La otra es el modelo de beneficio, único mercado del mundo que yo conozco que sostenidamente tiene un ratio combinado superior a 100 (con contabilidad no ajustada por inflación). O dicho de otra manera, en muchos negocios la rentabilidad técnica es negativa y se compensa con las inversiones.

Llevamos ya cuatro meses ininterrumpidos con beneficio y estamos muy próximos a alcanzar un ratio combinado de equilibrio de 100% como compañía.

—¿Eso por la inflación, básicamente?

—Sí, por inflación y por tasas de rentabilidad de las inversiones anormalmente altas. No es sostenible. Está bien que en otro período eso financiaba la insuficiencia técnica. Ahora claramente las tasas se han desinflado (asumiendo que el repunte que se está produciendo desde julio es una anomalía temporal). Entonces nos toca a todos volver a las bases. Como decía un jefe mío: “Que lo que entre sea más que lo que sale”; que las primas sean suficientes para pagar los siniestros y los gastos.

—¿Cuál es la evaluación que hacés de este año para Mapfre?

—Lo que estamos encontrando este año no se parece mucho a lo que habíamos previsto. Es mucho mejor. Estamos creciendo mucho más de lo esperado, sobre todo en autos. Y el resultado también está siendo bueno. Llevamos ya cuatro meses ininterrumpidos con beneficio y estamos muy próximos a alcanzar un ratio combinado de equilibrio de 100% como compañía. Estamos en un “momento dulce”, transitando el ansiado combo de crecimiento y rentabilidad.

—¿Esto es por el efecto del rubro automotriz, de las mayores ventas de los 0 km?

—En gran parte sí. La torta se está agrandando un poco porque hay más préstamos y se venden más autos. La mitad de las nuevas ventas nuestras de autos vienen a través de bancos. El otro gran culpable de este “momento dulce” es que estamos vendiendo a tarifa más suficiente que antes, debido a una tarifa cada vez mejor segmentada y un favorable comportamiento siniestral. Todavía el rubro de autos no se sostiene por sí solo, pero tenemos un margen tal que los otros negocios lo subsidian. En definitiva, un año muy positivo. Diría que es un hito en la historia. Nunca tuvimos un ratio combinado tan bueno como el que estamos teniendo en estos momentos.

—¿En qué segmentos ponen más el foco este año?

—Como decía, estamos creciendo y mejorando la rentabilidad y queremos que esta rentabilidad sea todavía más grande. Y para eso lo que tenemos que hacer es perder dependencia de autos, lo cual no significa no crecer en autos, pero sí crecer más en todo lo demás. En el rubro de seguros generales, en los negocios particulares, como hogar, consorcio y comunidades. Pero también en los grandes riesgos asociados a todos estos proyectos de inversión que se están gestando en el país. Nosotros somos un player importante en el mercado para los grandes riesgos. Ahí también estamos apuntando. Y luego, sin duda, toda la parte de personas (vida, salud, accidentes personales) también es uno de los ejes estratégicos.

—¿Cómo imaginás Mapfre Argentina en los próximos años?

—Bueno, a diferencia de lo que pasaba en los últimos años en los que habíamos ido achicándonos, ahora estamos en un proceso contrario, con crecimiento y con rentabilidad. Lo que soñamos es seguir esa senda pero a otra escala y ser una compañía que recupere la relevancia que tuvimos. Tenemos el puesto 15 en el ranking, el aspiracional en cinco años sería entrar en el top ten con una cartera mucho más diversificada.

—¿Cómo ves el mercado en general de seguros hoy, más allá de la situación de Mapfre?

—Veo comportamientos y resultados muy heterogéneos. Si uno mira los estados contables publicados a junio, el mercado en su conjunto sigue perdiendo plata por cuarto año consecutivo. Los hay que pierden mucho y los hay que ganan, pero son menos los que ganan que los que pierden. Entonces, no veo un mercado que esté dando los pasos necesarios, pues al final las empresas todas estamos para ganar.

—¿Y qué rol juega la situación del país?

—Veo con optimismo el futuro del país. Es decir, en la medida que esto continúe, esta senda que se ha iniciado de estabilización económica, eso va a favorecer el desarrollo de los seguros. Además, está históricamente demostrada la correlación entre crecimiento económico del PBI y crecimiento de las primas de seguros. Y que se desarrolle todo lo que es seguros de vida y retiro, que en Argentina es muy residual. Esa tiene que ser la gran asignatura pendiente de Argentina y de otros países de la región: que el negocio de seguros de vida represente más o menos la mitad del mercado.

Jorge Cruz Aguado, CEO de MAPFRE ARGENTINA