Una de los oradores de la próxima asamblea de PASA que se realizará en Lisboa, Portugal, del 3 al 6 de mayo, será Juan José Montes Fernández, presidente del Comité de Fianzas de APF-PASA. En diálogo con NBS repasó cuáles son los focos de atención para el sector.
—¿Cómo está trabajando el Comité para que las mejores prácticas de mercados maduros en fianzas se trasladen de manera efectiva a los mercados emergentes de América Latina?
—Una de las labores más importantes del comité es identificar las barreras y dificultades a los que se enfrenta el negocio en los distintos mercados (por ejemplo, discriminación con la banca o condiciones de difícil aseguramiento en pliegos de contratación). En nuestras reuniones y seminarios tratamos estos temas, compartimos experiencias y sugerimos soluciones. Los miembros de PASA utilizan estos conocimientos en sus reuniones locales con reguladores y asociaciones gremiales para defender los intereses del sector afianzador. A nivel de acciones de lobby realizadas directamente por PASA, estamos siempre abiertos a participar en cualquier iniciativa que nuestros miembros nos soliciten.
—¿En qué sectores económicos (energía, minería, obra pública) observa hoy una mayor demanda de fianzas?
—Los tres sectores son muy importantes para el negocio de fianzas. El déficit de infraestructuras de Latinoamérica sigue siendo notable, y por esta razón la obra pública constituye el principal motor de las fianzas a pesar de la reducción que hemos visto en algunos mercados que han orientado su gasto público hacia otros ámbitos. La minería tiene un peso elevado en países como Chile o Perú, pero se presentan retos para la suscripción de fianzas asociadas a este sector (ESG, duración de los riesgos). Con respecto al sector energético, ofrece oportunidades muy interesantes para la industria, tanto en energías tradicionales (el oil & gas sigue siendo muy importante en Latinoamérica) como en proyectos de energías renovables: si todos los proyectos eólicos y solares planificados hasta 2030 se concretan, en ese año la producción de electricidad mediante estos recursos crecerá casi un 500 % con respecto al actual.
Como excepción, a la que ya nos hemos ido acostumbrando en la última década, hay que mencionar Brasil, país en el que el mercado de fianzas está compuesto en un 80 % por garantías judiciales.
—¿Cuán cerca estamos de una adopción plena de la fianza electrónica en toda la región?
—Creo que estamos muy cerca. Mercados como México o Colombia presentan niveles de digitalización muy elevados, y solo algunos beneficiarios continúan solicitando fianzas físicas. Esto afecta no solo la emisión de la fianza, sino en todo el ciclo de actividades del negocio (contragarantías, mediación, facturación, por ejemplo) que algunas compañías de este mercado tienen completamente digitalizado. Hay alguna excepción, como Perú, mercado con casi nula implantación de la fianza electrónica, pero en general se avanza hacia la plena adopción del soporte electrónico.

