El leasing crece tres veces más que el resto de los préstamos
De la mano del impulso del sector público y la reactivación de la inversión, el leasing gana terreno dentro del mercado de créditos para la producción.
Leasing

18 Nov, 2022

Un informe de la Asociación de Leasing de Argentina (ALA) indica que, de la mano de un crecimiento de la demanda de inversión en términos reales del 14,8%, durante el primer semestre de 2022 los contratos de leasing se incrementaron un 32,8% con relación al mismo período del año anterior.

Entre enero y junio de este año se sellaron 2.463 contratos motorizados por líneas promocionales impulsadas a través del programa Fondep por el Ministerio de Desarrollo Productivo y el Banco Central. Los créditos por leasing durante el período arrojaron un saldo de cartera de 60.620 millones de pesos que, aseguran, sirvieron para generar 11.000 puestos de trabajo de manera directa.

Según el informe de ALA, “el fuerte crecimiento de la actividad obedeció a su mayor demanda para la financiación de la compra de maquinaria de la construcción (66%); vehículos para transporte y logística (41%); maquinaria agrícola y equipo industrial (11%); y equipos de tecnología y telecomunicaciones (2%)”.

Al cierre de esta edición las entidades se encontraban en plena negociación con el Ministerio de Producción para actualizar las tasas de interés (que se encuentra en 24%) a la nueva coyuntura.

“El leasing es como un canon y la empresa que compra una máquina sabe que a lo largo del tiempo ese canon fijo se le va a ir haciendo cada vez más fácil de pagar.” Mario Epsztein, San Cristóbal.

El representante del BICE en el segmento y, a la vez, titular de la Asociación de Leasing de Argentina (ALA), Nicolás Scioli, destacó a NBS que “hubo gran apoyo del Gobierno básicamente del área de Producción, las entidades financieras y las empresas dedicadas a leasing, como Toyota y Mercedes Benz, por ejemplo”. Para el titular de ALA, “si bien el segmento ya venía en ascenso en la Argentina, empalmó con una época de inversión”. Y manifestó que “hay una correlación muy clara entre la curva de inversión y el leasing”.

Por su parte, Valeria Dallera, presidenta de Provincia Leasing Sociedad Anónima, empresa independiente que forma parte del Grupo Provincia, señaló: “En los primeros tres trimestres del año, Provincia Leasing firmó cerca de 4.000 millones de pesos en contratos. Esperamos finalizar el año en casi 5.500 millones de pesos de firmas”.

Por su parte, Gabriela Tolchinsky, CEO de The Capita Corporation, empresa asociada al Banco Comafi, sostuvo: “Dentro del contexto difícil de Argentina fue un año muy bueno, de crecimiento en términos reales. En el primer semestre se combinó el crecimiento de la economía y una necesidad de parte de las compañías, de equiparse”.

Contrato de leasing

En la misma línea, Pilar Fernández, jefe de Productos en Financiamiento de ICBC, resaltó el impacto de “las líneas especiales, como la Línea de Inversión Productiva del Banco Central y, en particular, la línea financiada por el Fondep”.

El Grupo San Cristóbal acaba de sumarse a la oferta de leasing, su gerente general de Servicios Financieros, Mario Epsztein, dijo: “Recientemente entramos en lo que es el leasing. Lo vimos como una oportunidad que surgió de la demanda de varias pymes del interior y de sectores vinculados al agro y los servicios industriales y de construcción y logística”.

Oportunidad y fidelidad

La operatoria viene en crecimiento en el segmento mipyme, porque permite acceder a bienes de capital para su repago a partir de la rentabilidad que el mismo bien genera. En general, este tipo de operaciones concluye con la compra del bien por parte del tomador. Nicolás Scioli destacó: “El que conoce el leasing vuelve. No es menor el apoyo gubernamental porque, para los bancos, es más simple otorgar una prenda; en el leasing hay una gran cantidad de gente que tiene que administrar los seguros, las patentes y las multas en el caso de un rodado, por ejemplo. Representa todo un trabajo durante los meses (de 36 hasta 48) que el leasing perdura. Esto no pasa con una prenda”.

Sin embargo, continuó Scioli, “cuando se presentan estas oportunidades con tasas apetecibles, las entidades financieras ofrecen estos instrumentos y los clientes comienzan a utilizarlo. Se genera una fidelidad entre las empresas y el instrumento”.

Dellera apuntó que esta herramienta “además de los beneficios impositivos, que se asemejan a una amortización acelerada del bien y el financiamiento del IVA, permite deslindar al cliente de la gestión del bien y reducir la carga operativa”.

Scioli, con todo, agregó: “El cliente, si conoce la diferencia entre un leasing, una prenda o un crédito tradicional, no lo duda. Para las empresas es más seguro porque son titulares del bien, la garantía es mucho mejor y sanean naturalmente porque baja las previsiones de los bancos”.

Epsztein reconoció: “El leasing es como un canon y la empresa que compra una máquina sabe que a lo largo del tiempo ese canon fijo se le va a ir haciendo cada vez más fácil de pagar. Eso, sumado al diferimiento del IVA y ganancias por amortización acelerada, crean un combo al que, a pesar de las tasas, le conviene ingresar”.

 

Leer nota completa en la edición impresa.

Entrevistados: Nicolás Scioli, Valeria Dallera, Gabriela Tolchinsky, Pilar Fernández, Mario Epsztein.
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