Escasez de talento y ciberseguridad: riesgos claves para las empresas, según Marsh Argentina
La escasez de perfiles tecnológicos y la baja alfabetización en ciberseguridad aparecen entre los principales riesgos corporativos. Un estudio de Marsh advierte sobre la brecha entre inversión tecnológica y preparación de las personas. La aceleración de la inteligencia artificial está obligando a las empresas a revisar una variable que va mucho más allá de la […]
Mercer adoptará la marca Marsh en septiembre de 2026

16 Sep, 2026

La escasez de perfiles tecnológicos y la baja alfabetización en ciberseguridad aparecen entre los principales riesgos corporativos. Un estudio de Marsh advierte sobre la brecha entre inversión tecnológica y preparación de las personas.

La aceleración de la inteligencia artificial está obligando a las empresas a revisar una variable que va mucho más allá de la tecnología: ¿tienen las personas y los conocimientos necesarios para gestionar esa transformación? La escasez de talento tecnológico y las brechas en ciberseguridad se convirtieron en dos de los principales riesgos corporativos para las organizaciones de América Latina y Argentina, de acuerdo con el informe People Risk 2026: La Ventaja Humana, elaborado por Marsh.

El estudio encuestó a más de 4.510 líderes de Recursos Humanos y profesionales de Gestión de Riesgos a nivel global, con foco en 26 mercados, incluido el Cono Sur. Sus conclusiones muestran que el desafío empresarial ya no pasa exclusivamente por contar con tecnología o recursos financieros, sino por disponer del capital humano preparado para operar en un entorno de rápida transformación.

Para el corto plazo, Marsh identifica tres grandes riesgos para las organizaciones de la región: la escasez de habilidades tecnológicas, la baja alfabetización en ciberseguridad y el incremento de los costos asociados a salud y beneficios.

Escasez de talento tecnológico: cuando la IA también genera riesgos

La inteligencia artificial se incorporó rápidamente a la agenda de inversión corporativa, pero el desarrollo de las capacidades internas no siempre avanza a la misma velocidad. Según People Risk 2026, el 36% de los directivos expresa una fuerte preocupación porque las inversiones en IA no están acompañadas por programas adecuados de formación y perfeccionamiento.

La brecha también alcanza a quienes gestionan el talento: un 43% de los encuestados advierte sobre la falta de conocimientos técnicos vinculados con inteligencia artificial dentro de los propios equipos de Recursos Humanos.

En Argentina, donde la disponibilidad y retención de perfiles técnicos representa un desafío para las organizaciones, esta situación puede tener consecuencias que exceden la gestión del talento. La falta de especialistas capaces de configurar entornos seguros y acompañar al resto de la organización incrementa la exposición a incidentes de seguridad.

El uso de herramientas de IA sin marcos adecuados o conocimientos suficientes, por ejemplo, puede facilitar filtraciones de información confidencial, ataques cibernéticos y daños reputacionales. De esta manera, una tecnología concebida para elevar la productividad también incorpora nuevos factores de riesgo que las compañías deben administrar.

“Los desafíos que enfrentan las empresas argentinas hoy son demasiado complejos para abordarlos en compartimentos estancos. La escasez de talento y las amenazas cibernéticas no son problemas aislados del área de IT, del mismo modo que la retención no es responsabilidad exclusiva de Recursos Humanos. Se requiere un enfoque integral donde el rigor analítico de Gestión de Riesgos y la estrategia de talento operen en conjunto”, señaló Matías Rosales, CEO Marsh Argentina & Uruguay.

Escasez de talento tecnológico y brechas en ciberseguridad: los mayores riesgos corporativos según Marsh Argentina

Romper los silos entre Riesgos y Recursos Humanos

Uno de los principales planteos del informe es precisamente la necesidad de conectar áreas que tradicionalmente funcionaron de manera independiente. Para Marsh, la Gestión de Riesgos y Recursos Humanos necesitan una mirada transversal sobre cuestiones como ciberseguridad, transformación tecnológica, capacitación y retención de perfiles críticos.

Los resultados relevados muestran un impacto concreto cuando esa integración se produce. Entre las empresas que gestionan proactivamente los riesgos relacionados con las personas, el 43% reporta un incremento de productividad, el 39% logra fortalecer su resiliencia frente a shocks geopolíticos o climáticos y el 36% obtiene ahorros financieros que mejoran su rentabilidad.

“Toda transformación tecnológica es, primero, una transformación humana. Frente a la escasez de habilidades críticas, la atracción y retención del talento nos obliga a repensar nuestras estrategias. En un mercado donde la creciente actividad inorgánica y la movilidad de ejecutivos son la norma, observamos que el diseño de esquemas compensatorios dinámicos y la relevancia de los incentivos a largo plazo son herramientas fundamentales para retener a los profesionales clave y alinearlos con los intereses del accionista, mitigando así el riesgo de pérdida de talento crítico”, afirmó Ivana Thornton, Presidente de Marsh People & Investments para Argentina, Uruguay y Paraguay.

El costo de cuidar y retener al talento

La tecnología no es la única preocupación relacionada con las personas. People Risk 2026 también identifica un incremento de la presión sobre los costos de salud y beneficios: el 57% de los profesionales consultados considera inminente una suba de estos gastos en el corto plazo.

El dilema para las organizaciones es cómo controlar esos costos sin deteriorar su propuesta de valor para los empleados. Según el análisis de Marsh, las respuestas reactivas o los recortes indiscriminados pueden afectar la lealtad de perfiles clave y favorecer la pérdida de capital intelectual.

El desafío pasa entonces por encontrar un equilibrio entre costos, beneficios, compensaciones y bienestar, particularmente en posiciones donde las habilidades disponibles en el mercado son escasas. La gestión de personas comienza así a cruzarse cada vez más con la administración integral de riesgos corporativos.

Marsh integra su negocio de personas e inversiones

La presentación del informe se produce, además, en medio de una transformación de la propia compañía. Desde septiembre de 2026, Mercer, el histórico negocio especializado en personas e inversiones que forma parte del grupo desde 1959, adoptó la marca Marsh. La decisión había sido anunciada en octubre de 2025 y supone que sus capacidades en salud y beneficios, inversiones y jubilación, fuerza laboral y compensaciones pasan a operar bajo una marca unificada.

En Argentina, la integración se traduce en Marsh People and Investments, con una propuesta que busca conectar la gestión de riesgos con las estrategias de talento, personas e inversiones.

“Con Marsh People and Investments brindamos una propuesta integral que conecta riesgos, estrategia, personas e inversiones. El talento es hoy un pilar estratégico indispensable para la competitividad corporativa; por ello, acompañamos a las organizaciones con una visión de negocio transversal que transforma sus planes en resultados concretos”, explicó Rosales.

Thornton agregó: “Esta evolución hacia Marsh People and Investments simplifica el abordaje de la agenda de talento de nuestros clientes. Aportamos especialización y una visión integral basada en datos para diseñar propuestas de valor que conecten la atracción y retención de perfiles críticos con los objetivos estratégicos del negocio y la sostenibilidad de las inversiones en el tiempo.”

El factor humano detrás de la transformación tecnológica

Los resultados de People Risk 2026 plantean una paradoja para las empresas: cuanto mayor es la inversión en inteligencia artificial, automatización y digitalización, mayor puede ser también la dependencia de capacidades humanas especializadas para aprovechar esas herramientas de manera segura.

La alfabetización digital y en ciberseguridad, la formación continua y la retención de talento crítico pasan así a funcionar como controles de riesgo. Para las organizaciones, la transformación tecnológica ya no consiste únicamente en incorporar herramientas, sino en construir las capacidades internas necesarias para utilizarlas.

En ese escenario, la frontera entre Recursos Humanos, tecnología y Gestión de Riesgos se vuelve cada vez menos nítida. El desafío será integrar esas agendas antes de que la velocidad de adopción tecnológica amplíe todavía más la distancia entre las herramientas disponibles y las capacidades de quienes deben utilizarlas.


Nota generada por Eleven para Grupo NBS