En un escenario de mayor presión por estándares internacionales, la gestión de residuos ha dejado de ser un gasto operativo para convertirse en una variable de acceso al capital. En línea con la estrategia global de economía circular, la empresa Geocycle gestionó más de 12 millones de toneladas de residuos en 2025 a nivel global. En Argentina, revalorizó más de 95.000 toneladas, equivalente a más de 130 piletas olímpicas. Entre los avances más destacados, se encuentran la recuperación de más de 7.100 toneladas de neumáticos fuera de uso (equivalentes a más de un millón de unidades) y la incorporación de 22.600 toneladas de materia orgánica de origen vegetal, transformada en fuente alternativa de energía. Franco Liotti, gerente general de Geocycle en Argentina, analizó los cuellos de botella y las oportunidades del sector.
—¿Qué condiciones macroeconómicas o regulatorias faltan para que las inversiones de empresas como Geocycle se multipliquen?
—Hoy el principal desafío no es tecnológico (porque tanto en Argentina como en la región estamos a la vanguardia), sino de escala e intencionalidad. Para que inversiones como las de Geocycle se multipliquen es clave contar con marcos regulatorios más homogéneos y previsibles que incentiven la valorización por sobre la disposición final. Esto implica, por ejemplo, regulaciones que penalicen más claramente el vertido y promuevan activamente la economía circular. Desde lo macroeconómico, la estabilidad es un factor central: permite planificar inversiones de largo plazo como las que requiere la ampliación de capacidad instalada. En nuestro caso, nuestras plantas están trabajando prácticamente a capacidad plena, por lo que necesitamos seguir invirtiendo para crecer. Si logramos ese contexto de previsibilidad y reglas claras, el potencial de expansión del sector es muy significativo.
—Desde una perspectiva de costos, ¿qué tan competitivo es hoy para una pyme argentina optar por la valorización energética en lugar de la disposición (o el vertido informal)?
—Cuando se analiza únicamente el costo directo de corto plazo, la disposición, y más aún el vertido informal, puede parecer más económica. Pero esa mirada es cada vez menos sostenible. La valorización energética propone un enfoque distinto: transformar residuos en recursos, porque eso genera valor ambiental, social y también económico. Para muchas pymes, esto ya empieza a ser competitivo cuando se consideran variables más amplias, como el cumplimiento normativo, la reducción de riesgos, la trazabilidad y el impacto reputacional. Además, a medida que se consoliden marcos regulatorios más exigentes y se profundicen los controles, la brecha de costos se va a ir acortando. En ese escenario, soluciones como las que ofrecemos en Geocycle no solo van a ser la opción más sostenible, sino también la más lógica desde el punto de vista económico.
—¿Cómo impactan las soluciones de trazabilidad de Geocycle en el balance de sostenibilidad (ESG) de sus clientes corporativos a la hora de buscar financiamiento bancario o exportar a mercados con exigencias de «residuo cero»?
—La trazabilidad es un pilar clave de nuestro modelo. Permite a nuestros clientes tener la certeza de que sus residuos son gestionados de manera segura, responsable y que se cumple con la normativa vigente. Esto tiene un impacto directo en sus indicadores ESG, porque pueden demostrar con datos concretos cómo gestionan sus residuos y cómo contribuyen a la reducción de su huella ambiental. En un contexto donde el acceso a financiamiento y a mercados internacionales está cada vez más condicionado por estos estándares, contar con soluciones trazables y auditables se vuelve un diferencial competitivo.
En Geocycle hace más de 25 años que trabajamos como socios estratégicos de industrias y gobiernos, a los que brindamos soluciones integrales que combinan trazabilidad y valorización. Ese enfoque no solo ayuda a cumplir con requisitos actuales, sino que posiciona a las compañías para un futuro donde la circularidad y el «residuo cero” van a ser condiciones cada vez más relevantes para operar y crecer.

