Jorge Colina: “La dualidad del crecimiento es peligrosa porque impide que la gente tome sus frutos”
NBS entrevistó a Jorge Colina para conversar sobre las consecuencias de los cambios en la economía.

16 Jul, 2026
Jorge Colina, economista y presidente de IDESA, analiza la situación del mercado laboral, en un contexto en el que los pocos sectores en los que crece la actividad no son de mano de obra intensiva. “La falta de creación de buenos empleos es el talón de Aquiles del programa económico”, asegura el especialista.
¿Qué observa en la relación entre actividad y empleo?
—Tomando como referencia el primer trimestre del 2026 contra igual período de 2025 aparece que la economía creció un 2,3% interanual. El campo creció 18%, hidrocarburos y minería 12%, y finanzas 8%. Estas son las vedettes del crecimiento. Detrás del telón están la industria manufacturera con una caída del 2%, comercio estancado y construcción con una recuperación de 3%, luego del porrazo que sufrió en el 2024. Los motores de la recuperación son los sectores intensivos en recursos naturales y capital, mientras que el resto de los sectores más intensivos en mano de obra están estancados.
¿Cómo actúa el nivel de inversión en este comportamiento dispar?
—El estancamiento se debe a que tienen poca inversión. En el primer trimestre de este año la inversión total de la economía cayó 12% con respecto al mismo período del año pasado y, dentro de ella, la inversión en equipos durables de producción cayó 18%. Esto muestra que el crecimiento económico está basado exclusivamente en el aumento de las exportaciones de los sectores estrella, no en la economía urbana.
La dualidad del crecimiento es peligrosa porque impide que la gente tome sus frutos. Los datos laborales dan claramente cuenta de esto.
Hay diferentes mediciones, ¿cuáles son los datos que usted maneja?
—Entre el primer trimestre de 2026 y el mismo período del año pasado, el empleo asalariado registrado en empresas privadas se contrajo en 100.000 trabajadores. Lo que creció fuerte es el empleo asalariado no registrado (“en negro”) con 100.000 trabajadores más y el cuentapropismo informal (no registrado ni en el monotributo) con 160.000 trabajadores más. Entonces, hay crecimiento económico con crecimiento del empleo informal porque el crecimiento es gracias a los recursos naturales, no a los recursos humanos.
¿Cómo se puede salir de esta encrucijada?
—Primero y fundamental, hay que preservar el equilibrio fiscal para mantener controlada la inflación. Querer empujar la actividad económica urbana con más gasto público, como aspiran algunos nostálgicos, sólo agravará la situación porque hará retornar la alta inflación.
¿Qué otras políticas o herramientas son necesarias?
—Hay que avanzar en la total normalización de la economía. Hay que terminar definitivamente con el cepo cambiario, para que el mercado de cambios sea totalmente libre a fin de facilitar la entrada y salida de capitales. Darle curso legal al dólar para que los contratos y las transacciones puedan ser celebradas legalmente en pesos o dólares, indistintamente, para que baje la tasa de interés en pesos. Unificar el IVA con ingresos brutos provincial y tasas a las ventas municipales en un «super-IVA» para eliminar las distorsiones tributarias y la complejidad administrativa. Habría que institucionalizar la independencia del Banco Central estipulando la aplicación del Código Penal para los funcionarios que vuelvan a emitir dinero para prestarle al Tesoro o vuelvan a imponer restricciones cambiarias.
¿Qué opina de la reforma laboral recientemente sancionada?
—Con esta institucionalización debería volver la confianza y, con ello, las inversiones intensivas en mano de obra de las ciudades para aprovechar las condiciones propicias al empleo que da la nueva reforma laboral.