Opciones de inversión en medio de la guerra y la estanflación
A la tensión internacional ante la invasión de Rusia a Ucrania se suma una inflación global por el alza de los principales commodities.

31 Mar, 2022
Por Daiana Olivera, estratega de Cohen Aliados Financieros.

La invasión de Ucrania por parte de Rusia se volvió el principal tema del último mes. Sus efectos a nivel global marcan el mayor conflicto de Occidente desde 1945. La guerra no solo afectó a los mercados internacionales, sino que golpeó los precios de los commodities y llevó al sector energético a alcanzar nuevos valores históricos.

Rusia es uno de los principales exportadores de energía: produce el 11% de petróleo, 14% de carbón y 24% de gas natural del mundo. Por esta razón, el conflicto generó dudas sobre la posibilidad de cubrir la demanda mundial de energía, lo que impulsó el precio de estos commodities fuertemente al alza.

El petróleo WTI alcanzó los 124 dólares, valor que solo marcó una vez en su historia. Y acumula, en lo que va del año, una suba del 67%, mientras que el gas y el trigo se incrementaron 24% y 45%, respectivamente.

Sumado a esto, las sanciones tomadas contra Rusia traen preocupación sobre los efectos que tendrán en la economía global en el mediano y largo plazo.

Entre ellas se destacan la exclusión del código Swift, que imposibilita la mayor parte de los pagos al exterior, y el congelamiento de bienes y activos, tanto de entidades financieras rusas como de políticos cercanos al presidente Vladimir Putin. A su vez, en los últimos días se dio a conocer la prohibición de importaciones de petróleo y gas ruso por parte de Estados Unidos. El objetivo de estas medidas fue disminuir el financiamiento ruso, lo que concluyó en una caída de más del 30% del rublo y en el cierre de sus mercados financieros, luego de desplomarse más de un 25%.

Alta inflación global

A este contexto internacional se le suma la inflación al alza que presiona a las principales economías y no muestra señales de desaceleración. Concretamente, en enero la tasa de inflación estadounidense anual se ubicó en 7,5%, y marcó el máximo valor de los últimos 40 años. Sumado a esto se espera que el alza en los commodities presione aún más al índice de precios al consumidor (IPC) durante los próximos meses.

 

Esto preocupa a la Reserva Federal (FED) que, a pesar de los sólidos datos que marca el mercado laboral, teme que una política monetaria contractiva para controlar la suba de precios genere una fuerte recesión en el país. Por esta razón, los mercados pasaron de pronosticar más de seis subas de tasas iniciadas con 50 puntos básicos (pb) a esperar un incremento más progresivo, solo de 25 pb para marzo.

Bajo este contexto, el índice de volatilidad VIX promedió una suba del 60% durante el último mes, impulsado tanto por la invasión como también por las sanciones económicas tomadas hacia Rusia al restringir sus operaciones financieras, exportaciones e importaciones de energía y tecnología.

 

Caídas en mercados

 

Por su parte, los principales mercados se encuentran en procesos de corrección al haber disminuido más de un 20% desde los máximos de noviembre.

Durante febrero, el índice Nasdaq (QQQ) marcó la principal caída con 4,5%, seguido por el Dow Jones (DIA), que bajó un 3,3% y el S&P 500 (SPY), que lo hizo en un 3%. De esta forma, los tres principales índices norteamericanos retroceden 18,9%, 9,7% y 12%, respectivamente, en lo que va del año.

Esto se condiciona con el flight to quality que beneficia a la renta fija y castiga a las acciones. El contexto internacional genera una mayor aversión al riesgo que hace migrar a los inversores a activos más sólidos, lo que afecta doblemente a un mercado de renta variable ya golpeado por el escenario internacional. Esto concluyó en que las tasas de los treasuries norteamericanos se alejen de sus máximos de dos años y se ubiquen cercanos al 1,75% durante los últimos días.

Por el lado de los sectores, de los once que componen al S&P solo el energético (XLE) logró un resultado positivo en febrero (7,1%), impulsado por el alza que tuvieron tanto el petróleo como el gas natural. Acumularon una suba de 44% en lo que va del año.

Recomendaciones bajo el escenario actual

El escenario internacional podría beneficiar a algunos sectores. Tanto las empresas que comercializan commodities como el ETF XLE (fondo de inversión en energía) son las principales recomendadas dado el efecto que tendrá el conflicto bélico sobre los precios de estos activos.

Entre las compañías se siguen destacando Visa Oil and Gas (VIST), Chevron Corp (CVX) y Exxon Mobil Corp (XOM), desde el lado energético, y United States Steel (X) por el lado del acero y sus derivados.

A su vez, el sector de commodities agrícolas se verá favorecido por ser Rusia y Ucrania dos de los mayores exportadores de trigo, por lo que la compañía Rio Tinto Plc (RIO) también es una interesante alternativa para aprovechar en el mediano plazo.

Otro de los sectores que podrían beneficiarse es el informático. Porque los conflictos actuales llevan a aumentar la demanda de nuevas tecnologías. A su vez, una suba de tasas más progresiva afectaría en menor medida al sector tecnológico.

Como conclusión, esperamos que tanto el escenario internacional como la futura suba de tasas marquen la agenda durante los próximos días.

No consideramos que la FED se incline por una fuerte política contractiva, sino que, al igual que el mercado, nos decantamos por una suba más progresiva. La prioridad se ubicará en el control de la inflación por parte de los principales bancos centrales del mundo.

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