Ciudades que impulsan la transformación
Las ciudades son responsables del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero. En el 2050 el 68% de la población mundial vivirá en ciudades. Los planes de innovación que ya están en marcha para hacerlas más sostenibles.

30 May, 2022

Ciudades que impulsan la transformación. Hoy en día más de la mitad de la población mundial vive en áreas urbanas, y se estima que el 3% de la superficie del planeta está cubierta por ciudades e infraestructura. Si bien el 80% del producto bruto interno (PBI) global se genera en ciudades, estas también son responsables del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero y son grandes productoras de residuos y contaminación. A su vez, las ciudades están en expansión, y avanzan sobre hábitats naturales.

Para 2050 se prevé que el 68% de la población mundial vivirá en ciudades, por lo que es de principal importancia transformar las ciudades en espacios compactos e inclusivos, de reducidas o nulas emisiones de gases de efecto invernadero, y resilientes a los impactos del cambio climático.

Las ciudades sostenibles se desarrollan en equilibrio social, económico y ambiental, y son espacios en los que sus habitantes pueden ejercer todos sus derechos, desde el poder acceder a una vivienda hasta habitar un ambiente sano. Asimismo, este tipo de ciudades tiene en consideración las relaciones intra e intergeneracionales y promueven la equidad de género en todos sus espacios.

Algunas de las acciones que se llevan a cabo para lograr la sostenibilidad en los ambientes urbanos son la planificación territorial, el desarrollo de infraestructura baja en carbono, el fomento de la movilidad eléctrica, la aplicación de sistemas de gestión de residuos sostenibles y la generación de energía renovable, entre otros. Para realizar estas acciones se requiere una gran articulación entre actores locales, regionales e internacionales, y de diversos sectores, como los gobiernos, la sociedad civil, la academia, y el sector privado en todas sus variantes.

No existe un tipo único de ciudad sostenible, sino que cada ciudad llegará a la sostenibilidad según sus características regionales, su población y su proceso histórico.

A nivel global existen iniciativas de articulación y fomento de medidas sostenibles en ciudades. Una de ellas es la red C40 que agrupa casi 100 ciudades líderes que colaboran para realizar acciones urgentes y necesarias para enfrentar la crisis climática. Por otro lado, organismos internacionales como el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) tienen en marcha programas para la promoción de proyectos vinculados a acciones sostenibles en ciudades. Un ejemplo de ellos es el programa del GEF Ciudades Sostenibles que trabaja con 51 ciudades de 17 países en los que movilizan 310 millones de dólares a través de donaciones para promover el cambio de las grandes urbanizaciones.

Es importante destacar que no existe un tipo único de ciudad sostenible, sino que cada ciudad llegará a la sostenibilidad según sus características regionales, su población y su proceso histórico.

La adaptación de las ciudades costeras al cambio climático

Al este de la provincia de Entre Ríos corre el río Uruguay, que actúa como límite natural con el país vecino y presenta una importancia económica, ambiental y social para las ciudades argentinas y uruguayas que tienen sus costas sobre él. Dada su relevancia a nivel regional y la vulnerabilidad ante el cambio climático de los ecosistemas que lo componen, surge el proyecto binacional Adaptación al cambio climático en ciudades y ecosistemas costeros vulnerables del Río Uruguay.

“El proyecto está diseñado para trabajar en Argentina y en Uruguay en el borde costero del bajo río en un proceso de construcción de inteligencia climática y de cooperación de ambos países para mejorar la adaptación al cambio climático no solo en las ciudades que están sobre la costa sino también en las cuencas aportantes a esas ciudades dentro del borde costero”, señaló Patricia La Nasa, técnica dentro del proyecto.

La iniciativa, que tiene una duración de cuatro años, es implementada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, el gobierno de Entre Ríos, la Administración de Parques Nacionales y la Corporación Nacional para el Desarrollo de Uruguay. Los fondos son donaciones del Fondo de Adaptación ejecutados a través del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) e implementados a nivel regional por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Dentro de las acciones financiadas por esta donación no solo se incluye la generación de insumos técnicos, sino también medidas concretas y estructurales. Según La Nasa, “el proyecto dispone de un 30% de los recursos para actividades orientadas a obras físicas, a infraestructura, y otro 70% para modificaciones blandas, tales como cambios culturales, construcción de normas consensuadas, y diseños de procesos de transición de prácticas que necesitamos cambiar en el mediano y largo plazo”.

“Hasta el momento tenemos seguros climáticos rurales para riesgo de granizo, pero es importante ampliar los seguros climáticos a los comercios y al turismo que depende de la costa del río Uruguay.” Héctor Bazzani, técnico del proyecto binacional Adaptación al cambio climático en ciudades y ecosistemas costeros vulnerables del Río Uruguay..

En el primer año del proyecto, que arrancó en agosto del 2021, las actividades se centraron en la sensibilización y el contacto con los actores que se encuentran en territorio, principalmente con aquellos vinculados a la generación de política pública. También se trabajó en la reinterpretación del territorio y los actores en él, ya que el diseño inicial del proyecto fue aprobado antes de la pandemia, y la situación local ha sufrido cambios significativos desde entonces.

Asimismo, el proyecto incorpora el enfoque de género en el diseño de sus lineamientos estratégicos como parte de la solución a la crisis climática. Esto resulta de gran importancia, ya que la mitad de la población de Entre Ríos que vive sobre la costa del río Uruguay son mujeres. “El proyecto también tiene una mirada de género y hemos incorporado actores que ya vienen trabajando este tema”, mencionó Héctor Bazzani, técnico dentro del proyecto. “Por ejemplo, el municipio de Concepción del Uruguay, que también se encuentra involucrado en el proyecto binacional, en conjunto con la empresa Río Uruguay Seguros ya han hecho una capacitación en cuestiones de género”.

Otra de las actividades que se realizarán es la asistencia técnica para elaborar recomendaciones acerca de seguros climáticos. “Hasta el momento tenemos seguros climáticos rurales para riesgo de granizo, pero es importante ampliar los seguros climáticos a los comercios y al turismo que depende de la costa del río Uruguay”, destacó Bazzani. La idea detrás de la asistencia técnica es contar con herramientas para elaborar una nueva generación de criterios y de diseño de seguros climáticos.

Para el resto del año, el proyecto trabajará sobre diferentes objetivos para las ciudades vinculadas. En el caso de Concordia, las actividades se enfocarán en poner en marcha el proceso de protección de la toma de agua y la planta potabilizadora en el borde costero de la ciudad para garantizar el abastecimiento de agua potable.

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