El despegue de las empresas de triple impacto
Las empresas de triple impacto orientan su producción y sus servicios a obtener resultados económicos, sociales y ambientales. Cada vez son más las firmas en Argentina que buscan obtener la certificación de Empresa B.
Manos de ejecutivos sosteniendo una plantita

25 Ago, 2022

Son cada vez más las empresas que buscan medir sus impactos sociales y ambientales. En este contexto y en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) propuestos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) surgen las Empresas B.

Marina Arias, directora de Ecosistemas y Comunidades de Sistema B en Argentina, las define como “compañías que se comprometen públicamente, a través de una certificación internacional, a generar impacto positivo en tres dimensiones: económica, social y ambiental, en un camino de mejora continua”.

Sistema B es una organización sin fines de lucro presente en Latinoamérica que acompaña a este tipo de empresas apoyando la construcción de ecosistemas favorables para los actores económicos que utilizan la fuerza del mercado para dar solución a problemas sociales y ambientales.

En Argentina hoy existen 172 empresas B, en más de 19 industrias distintas. Las que tienen mayor representación son las de productos alimenticios, consultoría en medioambiente, ciencia y tecnología, textiles y las agencias de publicidad.

Lucila Peró, socia y cofundadora de Greenbondi, Agencia de Sustentabilidad y Comunicación, reflexiona: “Si bien las grandes empresas incorporaron la sustentabilidad en sus narrativas y entienden que es un tema clave de agenda, todavía hay necesidad de escalar muchísimo más los impactos, como emisiones y residuos”.

El desafío de cambiar el modelo

Natura fue la primera compañía de capital abierto en recibir la certificación B Corp en el mundo, en el 2014, y en julio de este año lanzó su IP&L (Integrated Profit & Loss, o Pérdidas y Ganancias Integradas, según su traducción), una herramienta inédita que monetiza los resultados sociales, humanos y ambientales.

Este nuevo indicador será clave en la toma de decisiones de la compañía porque se basa en una lógica de análisis integrado del impacto sobre la economía y su desarrollo sustentable.

Ejecutivos en reunión

¿Cuánto cuesta mantener la selva en pie? Es una pregunta central que se hizo la compañía, y concluyó en que en 2021 el valor generado para la sociedad por sus operaciones en la Amazonía fue de 59 millones de dólares. Esta cifra corresponde a los beneficios obtenidos por la generación de ingresos para las familias locales, el desarrollo comunitario, la mejora de las infraestructuras y la capacidad productiva, además de la deforestación evitada.

Según su modelo de negocio, por cada dólar invertido el año pasado en la región, generó el equivalente a 8,6 dólares de valor social. Este estudio contempla los diversos frentes de acción de la empresa, como la emisión y compensación de carbono, la circularidad de los residuos, la regeneración y conservación de los biomas, la generación de ingresos para la red, y sus impactos en la salud y el bienestar.

El camino hacia el triple impacto dio impulso para profundizar acciones o generar nuevas acciones, como elegir a los proveedores desde la lógica del triple impacto, o generar nuevas oportunidades de negocio, como instalar sucursales en barrios vulnerables de la Ciudad de Buenos Aires, explican desde Gire.

“Estamos en un momento en que las empresas estamos obligadas a generar más valor económico para la sociedad que resultados financieros para la propia organización“, explica João Paulo Ferreira, CEO de Natura & Co Latam, “y es por esta razón que tenemos que ser claros en todos nuestros datos de impacto”.

Por su parte, Gire certificó como Empresa B en el 2019, y se convirtió la primera gran empresa financiera en Argentina en obtener el reconocimiento. La compañía validó de esta forma dos modelos de negocio de impacto: microdistribución y clientes desatendidos, temas íntimamente vinculados al Servicio Rapipago.

“Propusimos utilizar la herramienta de Evaluación de Impacto B, y para poder completarla generamos las conversaciones internas necesarias con todas las áreas de la organización para lograr este objetivo”, expresan desde Gire.

La empresa destaca que el camino hacia el triple impacto no llegó a la organización a partir de la Certificación como Empresa B, porque ya formaba parte de la cultura organizacional, pero sí les dio impulso para profundizar acciones o generar nuevas acciones, como elegir a los proveedores desde la lógica del triple impacto, o generar nuevas oportunidades de negocio, como instalar sucursales Rapipago en barrios vulnerables de la Ciudad de Buenos Aires.

Lucila Peró explica que Greenbondi se certificó como Empresa B buscando confirmar un camino de más de diez años en comunicación con impacto. La decisión se tomó luego de debatir desde el comienzo del proyecto si ser una empresa o una ONG. Así, encontraron en el movimiento B un camino intermedio que toma la vocación de generar impacto positivo de las ONG y, a la vez, el ADN empresario de usar la fuerza del mercado para promoverlo.

Peró destaca que “la herramienta de medición B es una gran herramienta de autodiagnóstico para entender dónde estamos parados y dónde hay oportunidades de mejora”.

Entrevistados: Marina Arias, directora de Ecosistemas y Comunidades de Sistema B en Argentina Lucila Peró, socia y cofundadora de Greenbondi, Agencia de Sustentabilidad y Comunicación João Paulo Ferreira, CEO de Natura & Co Latam
Share This